×
Compartir
Secciones
Última Hora
Podcasts
Encuestas
Servicios
Plaza Libre
Efemérides
Cumpleaños
RSS
Horóscopos
Crucigrama
Herramientas
Más
Contáctanos
Sobre Diario Libre
Aviso Legal
Versión Impresa
Redes Sociales
revista

Nacho Libre, mordaz y grosero antihéroe, ridículo exagerado

Una comedia liviana y con mucho sentido cinematográfico

Expandir imagen
Nacho Libre, mordaz y grosero antihéroe, ridículo exagerado
Jack Black asume el papel protagónico en Nacho Libre.
Santo Domingo. Dentro del género de la comedia el antihéroe es una figura poco recurrida. Esto por cuanto necesita de un tipo de actor desprendido del todo de su ego, capaz de reírse de sí mismo, especialmente de su figura o estampa. Tal es el caso del californiano Jack Black , ya todo un veterano de la cinematografía, que ha trabajado con grandes directores de la talla de Tim Robbins y Peter Jackson, entre otros. Esta vez de la mano del joven director Jared Hess, logra hacer reír de buena gana por medio de Nacho, un sacerdote poco ortodoxo, de buen corazón e inclinado a la lucha libre.

Nacho Libre es una comedia de época, ambientada en los años setenta del siglo pasado, etapa de esplendor de la lucha libre en México y América en general. El conjunto de la iconografía, lenguaje y coreografía de este deporte de masas es tomado por los guionistas para dar con un relato jocoso, que utiliza como base dos elementos retóricos, la hipérbole o exageración y un sentido del ridículo muy bien explotado que es lo mejor que posee este filme.

La historia nos cuenta de un lego a cargo de la cocina de un orfanato que sueña con ser luchador y llamar la atención de la hermana Encarnación, novicia recién llegada a quien convierte en la dama de sus sueños.

Un gordo en malla

El protagonista tiene una capacidad innata para sacar partido a su figura excedida de peso, que es el punto de partida al contraste entre la realidad de su personaje y sus aspiraciones. Hay en Nacho una mezcla de inocencia y exhibicionismo poco común que Black se encarga de desarrollar de diversas maneras para la cámara de cine. Para ser una comedia liviana y de poco vuelo, posee mucho sentido fílmico, ya que el director se ocupa de sacar partido a cada escena, buscando el ángulo preciso para narrar con pocos elementos. La fotografía, con acento en un realismo casi descarnado, y el sonido directo le dan al filme momentos interesantes, donde el retrato pueblerino cobra valor.

Ciertamente es una película que podría considerarse hasta ofensiva para con los amantes de la lucha libre y también con los admiradores del cine mexicano. No obstante, es tanto lo que se pasa de la raya, que termina siendo un relato con características universales. Mucho de Sancho Panza y Gargantúa tiene Nacho, referencias clásicas que complementadas con un vestuario estrafalario y a ratos esperpéntico, contribuyen a dar solidez a un personaje diferente.

Otro aspecto destacable es la banda de sonido que incorpora un conjunto de canciones y temas instrumentales que están de entre lo mejor de la música popular del tipo texmex, recopilación que podría dar para un álbum de clásicos.

El punto más bajo de la película son las viñetas groseras y gratuitas, muchas de ellas montadas a posteriori en el sonido, que poco le aportan. Recomendable para pasar un momento de risa a todo pulmón y disfrutar con las ocurrencias de un actor comprometido a fondo con su personaje.

Nacho Libre

Estados Unidos, 2006, 100 minutos

Dirección: Jared Hess

Guión: Jared Hess, Jerusha Hess, Mike White

Música: Danny Elfman Fotografía: Xavier Pérez Grobet

Intérpretes:

Jack Black

Ana de la Reguera

Héctor Jiménez

Darius Rose

Moisés Arias

César González