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No es lo mismo, ni es igual

Los hombres dominicanos se enfrentan cada día a la impotencia de no encontrar una propuesta de vestir distinta a la clásica. El machismo y sus influencias por un lado, y la mentalidad arcaica por otro, mantienen castrado el gusto por el vestir en la mayoría de los jóvenes ejecutivos de esta media isla.

Decía hace un par de años que no es lo mismo a la hora de vestir un ejecutivo en República Dominicana, que uno en Miami. Con climas parecidos y en una sociedad hasta cierto punto latina, la diferencia entre ambos es abismal.

En Miami

El "yuppie" en Miami va a la oficina en un traje "pimp stripe" o de rayas, completamente entallado, de hombros bien definidos, manga estrecha y pantalón de corte recto. Las camisas son una delicia: sin son en tonos pasteles, nunca faltan el malva, rosa o verde manzana; sin son a rayas o a cuadros la paleta cromática es muchos más amplia. Las corbatas son el punto focal del look, llenas de alegría y color. En su cuidado personal destaca el corte de pelo con puntas desgrafiladas o entresacadas peinadas con "hair Wax" si lleva el pelo corto y si lo lleva largo, una coleta en la nuca que deja ver las bien realizadas mechas en varios tonos para darle luminosidad al cabello. Su cutis está tratado con humectante y probablemente es de los que traen algo de color. Sus zapatos, aunque de cordones, muestran las últimas tendencias de las más prestigiosas firmas internacionales. Todo complementado por un "bolso" que se debate en Prada o Luis Vuitton. Como joyas destacan el reloj, el brazalete de diseño italiano y hasta un arete en una de sus orejas.

En RD

En nuestro triste caso, la credibilidad de nuestros ejecutivos está determinada por un traje que no debe salir del negro, azul marino o gris ratón. No hay que perder tiempo combinando camisas porque el armario está lleno solo de camisas blancas (pegan con todo); los más osados tienen algunas azul claro. Las corbatas mientras más discretas mejor: los pequeños lunares o las rayas del mismo color pero en diferentes texturas son las más elegidas. Aunque tenga el pelo lacio debe llevarlo corto con patillas marcadas (¡como se pelan los hombres!). Jamás puede llevarlo sin gelatina, aunque deshidrata el pelo y lo reseca. La piel no ha visto más allá del "after shave" (por suerte ahora le ponen hidratante). Pensar en barba incipiente o otro detalle de vello en la cara es una blasfemia. Un hombre "serio" no usa arete eso es para gays enganchados a metrosexuales. Sus zapatos deben seguir la tradición de los flosheim que usaba su abuelo: comodidad y discreción a must. En fin, se visten más para ir a dar un pésame que como hombres de este tiempo.

En definitiva, que nuestros "pobres" jóvenes ejecutivos deben basar su éxito, no en los masters y doctorados que han hecho aquí y en el extranjero, sino en la apariencia de un hombre conservador, clásico y anticuado, que probablemente emule al fundador de la empresa en que trabaja.

Por suerte existen personajes que dan respiro a los ojos y contrarios a toda imposición social, se mantienen actualizados: Mimilo y Bobby Jiménez, Axel, Eric y Gamal Haché, Ramón Ernesto Morales, Roberto y Carlos Bonetti, Luis Arturo Carbuccia, Piero Bonarelli, por mencionar algunos conocidos.

Así que mis lectoras. Hagamos una campaña contra la camisa blanca y los trajes lisos en colores tradicionales. Vistan a sus hombres a la moda, gocen admirando como los ven y transmítanles la seguridad de que se ven tan machos como cualquier retrógrado, pero con un toque de sofisticación y glamour que ustedes, las mujeres, siempre agradecen.

OTRAS YERBAS

Los preparativos de Dominicana Moda 2007 avanzan a ritmo acelerado. Este año la DM 2007 Tendrá una feria con diseñadores de accesorios y otros complementos de moda. 30 desfiles en el salón principal y fiestas exclusivas de diversas casas licoreras. Pónganse donde el capitán las vea a ver quién es invitada al mayor número de actividades

¡Qué viva la moda!