Olimpíadas Rock: la operación Ñ de un festival

  • Una competencia que ayudó a descubrir un movimiento que cubría casi todas las ciudades
Alex Solo, Kin Sánchez y JM Hidalgo entregan a Los Desafortunados, que ganaron las Olimpíadas Rock del 1988.
Santo Domingo. La idea no era nueva. En la España y los Estados Unidos de la primera mitad de los años 80, existían iniciativas para impulsar el rock amateur y promoverlo en circuitos hasta entonces inalcanzables para los artistas del género. Específicamente en junio de 1984, en República Dominicana se organizan las primeras Olimpíadas Rock, evento que tuvo como escenario el Cine Naco, y en cuyo primer capítulo reunió a seis grupos encabezados por Hazle Gray, RC Rock, Twilight, Bazoucco, Argos y Cignus.

Kin Sánchez, productor y promotor musical con más de 35 años trabajando en este sector, se armó de valor y gente que como Martha Miniño, Alex Solo, JM Hidalgo, se encargaron de poner en marcha este proyecto que presentó once ediciones durante sus diez años de historia.

El montaje de este evento, según recuerda Sánchez en entrevista con Diario Libre, tenía como objetivo primordial poner a competir a los artistas en condiciones de igualdad. Para lograr un escenario competitivo que beneficiara a las bandas con equidad, los organizadores de las olimpíadas proporcionaban los instrumentos y equipos de sonidos que se usaban en las presentaciones de los participantes.

"Si todo el mundo tenía a su disposición los mismos amplificadores, los instrumentos y los equipos de sonido, con igual tratamiento para todos, se reducían al mínimo las posibilidades de que ganara un grupo sin talento", rememora Sánchez.

El principal atractivo de las Olimpíadas radicaba en los premios que recibía la agrupación ganadora. Jóvenes intérpretes que veían en la música un sueño y sin posibilidades económicas para organizar una banda, tenían la oportunidad de hacer realidad ese sueño. "Al principio, el premio significaba grabarle un tema al ganador", recuerda Sánchez. "Pero en cada edición, se iban sumando instrumentos, hasta que en un año logramos premiar al primer lugar con un equipamiento total del grupo, batería, bajo, teclados, amplificadores, un año de apoyo promocional por parte de la marca patrocinadora del festival, y además, la grabación de sus temas". El ideólogo de las Olimpíadas describía el premio como el paquete ideal para iniciar una carrera profesional en la música.

Operación Ñ

Preocupado por la proliferación de las denominadas 'copy band', grupos que interpretaban covers de temas en inglés popularizadas por bandas anglosajonas, Kin Sánchez diseñó un reglamento que obligaba a los concursantes a interpretar canciones exclusivamente en español. Las bandas tenían oportunidad de cantar tres temas inéditos, en español, y una canción adicional que correspondía a un clásico del rock internacional.

"Durante muchos años, la gente insistía en que el rock sólo se debía cantar en inglés", dice Kin. "El rock tiene sus raíces en el idioma inglés, pero no significa que esta música sólo se podía cantar en esa lengua". Abanderados del castellano, las Olimpíadas rindieron tributo a la lengua de Cervantes, en cada una de su entrega.

Las Olimpíadas Rock se convirtieron en el principal productor de artistas que posteriormente se destacaron –con las típicas limitaciones que ha sufrido el rock en el mercado- con sus respectivas propuestas. Figuras como Roy Tabaré, Frank Ceara, Máximo Martínez, Henri Brito, Gary Zemiakowlsky (Top 40), Luigi Guzmán y Allan Leschhorn surgieron en el período 1984-94. Producto de este festival también se proyectaron Empiphis, Toque Profundo, Razón Vital, I.O., Uranio, Regata, Cahobazul y Te para 3.

La popularidad que obtuvieron las Olimpíadas motivó que muchos artistas aprovecharan el impulso, y así fundaron sus propias agrupaciones que posteriormente se limitaban a cantar éxitos en inglés de otras bandas: las copy bands. En esa corriente se inscribieron Siglas, Peaje, Open Bar y Top 40, esta última quizás la más popular y de mayor trayectoria.

El Instituto Cultural Domínico-Americano (ICDA) sirvió de escenario para acoger la segunda edición de las Olimpíadas Rock, en las que participaron siete agrupaciones: Los Crudos, Bazoucco, Empiphis, R.I.P., Hazle Gray, En el Túnel y Jostibe. Este último participó fuera de competencia.

Los años transcurrían, las Olimpíadas continuaban y la popularidad del evento se afianzaba. Una muestra de su crecimiento, motivó que el festival fuera celebrado en la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU), en un auditorio que tenía mayor capacidad de plazas. Más agrupaciones, más días de conciertos y más público.

Las canciones interpretadas por bandas concursantes, empezaron a invadir la lista de éxitos que cada semana dominaban las emisoras que difundían el rock local: La X-102, La Nota Diferente (95.7 FM) y Radio Listín abrieron sus frecuencias a estos repertorios.

Las Olimpíadas trascendieron la frontera capitalina. En el interior del país se escuchaban los ecos de una actividad que acogía a los jóvenes intérpretes del género. Desde Santiago, La Romana, La Vega, Bonao, Puerto Plata y San Pedro de Macorís se inscribieron bandas para optar por el máximo galardón del concurso musical creado por Sánchez.

El certamen, con los años, adquirió personalidad propia y, sobre todo, el respeto de los concursantes debido al proceso de selección, que era realizado cada año por un jurado selecto de artistas, críticos y expertos musicales del país. Entre las personalidades que formaron parte de los jurados, se cuentan Juan Luis Guerra, Maridalia Hernández, Cuquito Moré, Crispín Fernández, July Carlo, René de León, Carlos Fernández, Mariela Mercado, Roger Zayas-Bazán, Manuel Tejada, Claudio Cohén, Sergio Sánchez, Andrés Aybar, J.M. Hidalgo, José Antonio Rodríguez, Miguel Cunillera, Pedro Chalas, Guarionex Aquino y María Victoria Guerrero.

Para Kin Sánchez, las Olimpíadas Rock marcaron época en la historia musical dominicana. "De las bandas que surgieron de este certamen, y la música que se originó en los años de su organización, no hay dudas que para escribir sobre el rock grabado por dominicanos, hay que tomar en cuenta a las Olimpíadas".

Ganadores de las Olimpíadas de Rock

Cignus 1984

Los Crudos 1985

Empiphis 1986

New Page 1987

Gary y Los Desafortunados 1988

Toque Profundo 1989

Carey 1990

I.O. 1991

Uranio 1992

Satus 1993

Te para 3 1994

mjimenez@diariolibre.com
20060408 http://www.diariolibre.com

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