Para que vuelvan las mariposas

  • Los jardines ecológicos permitirían retorno y conservación de las mariposas
Mariposa Monarca.
Santo Domingo. El esplendoroso espectáculo de oleadas de mariposas de todos los colores que recorrían, hace unas décadas, campos y ciudades en los meses de verano, se ha ido reduciendo poco a poco hasta casi desaparecer ¿Qué pasó con las mariposas? ¿Adónde se fueron? Las causas de su disminución son varias, todas relacionadas con actividades humanas: degradación y destrucción de hábitats, uso abusivo de pesticidas, contaminación y recolección excesiva. Sus ecosistemas son sustituidos por jardines y áreas verdes de plantas extranjeras que ni producen néctar para alimentarlas ni les sirven de hospederos para poner sus huevos.

La fragmentación del hábitat puede ser nociva para ellas, ya que el entre cruzamiento crea taras genética.

El uso excesivo de herbicidas ha hecho estragos en estos insectos cuya levedad y colorido han fascinado siempre a la humanidad.

¿Qué hacer para que vuelvan las mariposas? Los programas de conservación deben ser realizados por técnicos especializados, pero podemos hacer muchas cosas en los jardines y áreas verdes para ayudar a las mariposas. Hay que diseñar jardines ecológicos con más plantas silvestres y menos grama, ya que ésta no ofrece alimento a la fauna e impide que los lagartos terrestres (Lucios) caven sus nidos en el suelo.

El arbusto de la foto (Hamelia patens) atrae mariposas y zumbadores (colibríes) y sus frutas las comen la Cigua Palmera, el Ruiseñor, el Cuatro Ojos y el Carpintero. Otros arbustos que atraen mariposas y aves son la Doña Sanita (Lantana camara), Doña Sanita Morada (Lantana urticifolia), el Guayuyo (Piper aducum) y la Penda Azul (Cornutia piramidata). En la "Guía de Mariposas de La Hispaniola", del Museo Nacional de Historia Natural, hay más datos sobre este tema.

Los seres humanos sufrimos una suerte de "esquizofrenia ecológica". Porque amamos la naturaleza nos mudamos en una zona sub-urbana como "Cuesta Brava" o "Arroyo Manzano", y lo primero que hacemos es eliminar la vegetación nativa y reemplazarla por plantas de otros países que ayudan muy poco a la fauna. Nos encanta la sombra de los árboles, pero nos disgusta recoger hojas. Nos encanta el trinar de los pájaros, pero eliminamos el monte que les da alimento y refugio. Nos fascinan las mariposas, pero matamos los gusanos (larvas) de donde nacen. Hay que rescatar a San Francisco de Asís (patrono de los ecologistas), quien predicaba aceptación y tolerancia hacia todos los seres vivos del universo.

Las mariposas polinizan las flores conservando así los montes y son un indicador de la salud de los ecosistemas. La desaparición de una especie de mariposa nos confirma que vivimos en un mundo cada vez menos habitable. Además, las mariposas son patrimonio espiritual de la humanidad y, sin ellas, nuestro hermoso planeta azul resulta inverosímil.
20040827 http://www.diariolibre.com

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