Quiero ser vegetariana
Si lo estás considerando, te felicitamos. Una dieta vegetariana, cuando se sigue de forma apropiada, puede ser una de las decisiones más sabias que puedes tomar. Por eso aprovechamos para compartir información importante y oportuna. Porque no todo es lechuga y soya en el régimen vegetal...
Como cualquier otro régimen prudente, los vegetarianos de nuevo ingreso o no, deben saber balancear e incluir un espectro amplio de alimentos para garantizar los nutrientes que harán su vida más saludable.
Hay muchas razones por las que cada vez más personas deciden cambiar sus hábitos alimenticios radicalmente. Influye la economía, la salud, la religión, lo ambiental, incluso razones éticas. Sea cual sea tu razón, posiblemente ya le estés sumando años de vida al cuerpo. De acuerdo a casi todos los estudios publicados, los vegetarianos experimentan tasas más bajas de ocurrencia de enfermedades crónicas incluyendo diabetes, hipertensión, cardiopatías y algunos tipos de cáncer. Además, tienden a presentar niveles más bajos de masa corporal y de colesterol.
Una dieta balanceada
Es cierto que los vegetarianos se eximen de consumir ciertos productos, pero eso no hace su dieta menos rica y variada. Como en todo, hay que evitar caer en los extremos y buscar en el balance y la variedad los nutrientes que el cuerpo necesita para mantenerse saludable y funcionar adecuadamente.
La dieta vegetariana debe incluir frutas, vegetales, nueces, semillas, lácteos bajos en grasa (dependiendo del tipo de vegetariano que seas), legumbres y muchos cereales integrales.
CATEGORÍAS
Existen 4 categorías principales de vegetarianos que se definen por la extensión de productos de origen animal que incluyen en su dieta diaria. Puedes completar tus necesidades nutricionales con cualquiera de ellos, pero según eliminas un mayor número de alimentos, puede que necesites algunos suplementos para llegar a la cuota saludable.
Más extremos
Crudistas: Sólo consumen alimentos crudos y sin procesar. Excluyen los granos, carnes, leche, huevos y otros productos. Tampoco admiten el alcohol, café, té ni los suplementos vitamínicos.
Macrobióticos: Es más una filosofía que una dieta. Las comidas incluyen ciertos tipos de vegetales (excluyen otros como las papas, tomates, berenjenas...), legumbres, algas, alimentos a base de soya, tés herbales y pequeñas cantidades de pescados, frutas y endulcorantes.
Como cualquier otro régimen prudente, los vegetarianos de nuevo ingreso o no, deben saber balancear e incluir un espectro amplio de alimentos para garantizar los nutrientes que harán su vida más saludable.
Hay muchas razones por las que cada vez más personas deciden cambiar sus hábitos alimenticios radicalmente. Influye la economía, la salud, la religión, lo ambiental, incluso razones éticas. Sea cual sea tu razón, posiblemente ya le estés sumando años de vida al cuerpo. De acuerdo a casi todos los estudios publicados, los vegetarianos experimentan tasas más bajas de ocurrencia de enfermedades crónicas incluyendo diabetes, hipertensión, cardiopatías y algunos tipos de cáncer. Además, tienden a presentar niveles más bajos de masa corporal y de colesterol.
Una dieta balanceada
Es cierto que los vegetarianos se eximen de consumir ciertos productos, pero eso no hace su dieta menos rica y variada. Como en todo, hay que evitar caer en los extremos y buscar en el balance y la variedad los nutrientes que el cuerpo necesita para mantenerse saludable y funcionar adecuadamente.
La dieta vegetariana debe incluir frutas, vegetales, nueces, semillas, lácteos bajos en grasa (dependiendo del tipo de vegetariano que seas), legumbres y muchos cereales integrales.
CATEGORÍAS
Existen 4 categorías principales de vegetarianos que se definen por la extensión de productos de origen animal que incluyen en su dieta diaria. Puedes completar tus necesidades nutricionales con cualquiera de ellos, pero según eliminas un mayor número de alimentos, puede que necesites algunos suplementos para llegar a la cuota saludable.
Semi-vegetarianos: Se adhieren a una dieta básicamente a base de plantas, pero ocasionalmente comen carne, aves o pescados y puede que leche y huevos. Los semi-vegetarianos que comen pescado, pero no aves, por ejemplo, se llaman "pecetarianos".
Ovo-lácto vegetarianos: incluyen leche, huevos y derivados de ambos, pero excluyen carne, aves y pescados. Es la más común de las categorías.
Lacto vegetarianos: Consumen productos lácteos y complementan con granos, legumbres, nueces, vegetales y frutas. Ni huevos, carne, aves o pescados.
Vegans: Para no decirles "veganos", preferimos llamarlos "vegetarianos estrictos". Son los que se alimentan exclusivamente de productos de origen vegetal y excluyen todos los de origen animal, incluyendo la margarina hecha de leche, bases con extracto de carne, gelatinas y a veces miel. Los estrictos pueden tener carencias de vitamina B12, porque ésta sólo se obtiene de productos animales.
Más extremos
Crudistas: Sólo consumen alimentos crudos y sin procesar. Excluyen los granos, carnes, leche, huevos y otros productos. Tampoco admiten el alcohol, café, té ni los suplementos vitamínicos.
Macrobióticos: Es más una filosofía que una dieta. Las comidas incluyen ciertos tipos de vegetales (excluyen otros como las papas, tomates, berenjenas...), legumbres, algas, alimentos a base de soya, tés herbales y pequeñas cantidades de pescados, frutas y endulcorantes.
Diario Libre



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