Química en "Quiero robarme la novia"
El amor es una experiencia que involucra los llamados sistemas cerebrales de recompensas

SANTO DOMINGO. Recientes estudios acerca del cerebro humano nos dan algunas claves sobre nuestro comportamiento. A través de resonancias magnéticas se ha podido comprobar que los procesos neurológicos reaccionan casi idénticamente cuando se sueña que cuando se está despierto. Es decir, las neuronas no puede distinguir a qué es real y qué no lo es; el sistema de percepción funciona y reacciona de la misma manera. Si nos exponemos a ver cine, probablemente reaccionemos cual si estuviésemos viviendo la escena de acción con Tom Cruise o el beso romántico con Julia Roberts.
La química del amor
El cerebro funciona con impulsos eléctricos y químicos. Cuando estamos enamorados se liberan neurotransmisores, que son químicos encargados de generar impulsos eléctricos en nuestras neuronas, también se produce la llamada "Serotonina", encargada de acelerar el corazón y la respiración, que nos hacer sudar y pone nuestros músculos tensos. Por último, la "Dopamina", genera las ganas y el impulso fisiológico hacia las acciones musculares. El amor es una experiencia que involucra los llamados sistemas cerebrales de recompensas, por ello es agradable estar enamorado.
El cine romántico
Esta larga introducción se justifica por las siguientes preguntas: ¿Por qué nos gusta ver películas románticas? ¿Por qué, si son reiterativas en sus argumentos? ¿Si sabemos desde el comienzo que son cuentos de hadas, por qué volvemos a pagar una entrada? Parte de las respuestas es que independiente de todas las implicancias sociales que pueda tener el género romántico y su cursilería, son películas que generan emociones relacionadas con el amor, y eso, querámoslo o no, le gusta a nuestro cerebro.
Made of Honor
Tal es el título original de este filme hecho especialmente para la audiencia femenina, ya que el actor principal resulta un elemento probado en producciones de tipo romántico y audiencias televisivas. Patrick Dampsey inició sus carrera en Hollywood en la década de los 80, protagonizando la comedia romántica "Can't buy my love" , donde interpretó a un chico nerd. También en la misma década filma "Loverboy", otra comedia romántica en que hizo de adolescente que casualmente se transforma en gigoló, si la vieron pensarán en "pizza con peperonis".
Ambas películas resultaron éxitos de taquilla. En el 2005 vuelve a aparecer como el doctor Dereck Shepherd en la serie de televisión "Grey's Anatomy", que aún se encuentra en el aire. Por otra parte, el director Paul Weiland tiene experiencia en la comedia realizando películas para el cine y las series de Mister Bean.
El relato
La historia nos cuenta sobre un chico y una chica que se conocen en la universidad y que se transforman en los mejores amigos a lo largo de los años. El panorama cambia cuando la chica encuentra a un hombre que desea casarse con ella. Los nuevos planes de la amiga revelan los verdaderos sentimientos del protagonista, quien pondrá en acción un plan para robarse a la novia durante la boda. ¿Les parece un argumento conocido?... bueno en esta cinta no participa Julia Roberts, de modo que algo tiene de diferente.
Lo más interesante en términos cinematográficos es el ritmo logrado en el montaje. Lo demás resulta simpáticamente obvio, repetitivo y predecible. Sin embargo, por las risas, sonrisas y suspiros de la audiencia femenina, es un filme muy estimulante para aquél lado romántico del cerebro y ello puede ser más que suficiente para determinado tipo de espectadora. Recomendable entonces para obtener una dosis de reacciones químicas compensatorias y seguir creyendo que el amor puede ser como en la pantalla, sin toda aquella cotidianidad que acaba irremediablemente con las pasiones.
Made Of Honor
Estados Unidos, 2008. 101 minutos.
Dirección: Paul Weiland
Guión: Adam Sztykiel y Deborah Kaplan
Intérpretes:
Patrick Dempsey
Michelle Monaghan
Kevin McKidd
Diario Libre
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