Reyes Magos, la fiesta de las maravillas del mundo
Santo Domingo. "Nacido, pues, Jesús en Belén de Judá en los días del rey Herodes, llegaron del Oriente a Jerusalén unos magos diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer?" (Mateo 2,1-2).
El hecho histórico, recogido por la Biblia, se convirtió en tradición y la tradición se dispersó por el mundo entero.
"La primera vez que surge el nombre con que hoy conocemos a los Reyes Magos es en la iglesia de San Apolinar Nuovo, en Rávena (Italia). El friso de la imagen está decorado con mosaicos de mediados del siglo VI que representan la procesión de las Vírgenes. Esta procesión está conducida por tres personajes vestidos a la moda persa, tocados con un gorro frigio y su actitud es la de ir a ofrecer lo que llevan en las manos a la Virgen que está sentada en un trono y tiene al Niño en su rodilla izquierda. Encima de sus cabezas se pueden leer tres nombres, de derecha a izquierda: Gaspar, Melchior, Balthassar...", dice el sitio web Wikipedia.
"Con el tiempo, en España y en otros países de tradición católica se adoptó la costumbre de celebrar al mismo tiempo el día de la Epifanía (el 6 de enero) y la festividad de los Reyes Magos, conjugándose así la manifestación de Jesús al mundo no judío con la fiesta de estos personajes que representaban justamente ese mundo de gentiles. Poco a poco se fue olvidando el significado verdadero de la palabra epifanía y se convirtió en un sinónimo de adoración de los Magos", agrega el popular sitio.
Entre nos
Allá lejos, en ese niño que todos los adultos llevamos dentro, y que unos tienen más a flor de piel que otros, se esconden como ramalazos de imágenes, la memoria de los días de los Reyes Magos.
A veces, a través de los juguetes, los padres quieren guiarnos lo que ellos quisieran que uno fuese cuando sea grande. Así, a Yohanna Hilario, le regalaron una muñeca Barbie vestida de vaquera, que fue el juguete que ella más atesoró en su infancia. Si uno la ve ahora, puede estar seguro que a estas alturas del juego, la joven periodista de Sociales de Diario Libre, mantiene en algo ese espíritu. Mario Rodríguez, periodista deportivo de Diario Libre, dice: "De niño llegué a ver los camellos. Soy partidario de que a los niños se les mantenga esa fantasía". Tuvo una bicicleta que fue el juguete más querido, como lo fue también para el editor Bienvenido Rojas.
Pero Severo Rivera, subeditor de espectáculos de estas páginas, no tuvo juguete más querido: "Quise tener una bicicleta y unos patines, pero nunca llegaron". Tal vez por eso ahora tenga una yipeta.
Tres Reyes Magos
La leyenda extensamente difundida por la iglesia Católica indica que los llamados "reyes magos" fueron tres, lo cual se desprende del hecho de que fueron tres los regalos otorgados por los magos al niño Jesús. Incluso se les han asignado los nombres de Melchor, Gaspar y Baltasar, que supuestamente equivalen en griego a "Appellicon", "Amerín" y "Damascón" y en hebreo a "Magalath", "Galgalath" y "Serakin". Según una leyenda, sus restos se encuentran en la catedral de Colonia, Alemania.
El hecho histórico, recogido por la Biblia, se convirtió en tradición y la tradición se dispersó por el mundo entero.
"La primera vez que surge el nombre con que hoy conocemos a los Reyes Magos es en la iglesia de San Apolinar Nuovo, en Rávena (Italia). El friso de la imagen está decorado con mosaicos de mediados del siglo VI que representan la procesión de las Vírgenes. Esta procesión está conducida por tres personajes vestidos a la moda persa, tocados con un gorro frigio y su actitud es la de ir a ofrecer lo que llevan en las manos a la Virgen que está sentada en un trono y tiene al Niño en su rodilla izquierda. Encima de sus cabezas se pueden leer tres nombres, de derecha a izquierda: Gaspar, Melchior, Balthassar...", dice el sitio web Wikipedia.
"Con el tiempo, en España y en otros países de tradición católica se adoptó la costumbre de celebrar al mismo tiempo el día de la Epifanía (el 6 de enero) y la festividad de los Reyes Magos, conjugándose así la manifestación de Jesús al mundo no judío con la fiesta de estos personajes que representaban justamente ese mundo de gentiles. Poco a poco se fue olvidando el significado verdadero de la palabra epifanía y se convirtió en un sinónimo de adoración de los Magos", agrega el popular sitio.
Entre nos
Allá lejos, en ese niño que todos los adultos llevamos dentro, y que unos tienen más a flor de piel que otros, se esconden como ramalazos de imágenes, la memoria de los días de los Reyes Magos.
A veces, a través de los juguetes, los padres quieren guiarnos lo que ellos quisieran que uno fuese cuando sea grande. Así, a Yohanna Hilario, le regalaron una muñeca Barbie vestida de vaquera, que fue el juguete que ella más atesoró en su infancia. Si uno la ve ahora, puede estar seguro que a estas alturas del juego, la joven periodista de Sociales de Diario Libre, mantiene en algo ese espíritu. Mario Rodríguez, periodista deportivo de Diario Libre, dice: "De niño llegué a ver los camellos. Soy partidario de que a los niños se les mantenga esa fantasía". Tuvo una bicicleta que fue el juguete más querido, como lo fue también para el editor Bienvenido Rojas.
Pero Severo Rivera, subeditor de espectáculos de estas páginas, no tuvo juguete más querido: "Quise tener una bicicleta y unos patines, pero nunca llegaron". Tal vez por eso ahora tenga una yipeta.
Tres Reyes Magos
La leyenda extensamente difundida por la iglesia Católica indica que los llamados "reyes magos" fueron tres, lo cual se desprende del hecho de que fueron tres los regalos otorgados por los magos al niño Jesús. Incluso se les han asignado los nombres de Melchor, Gaspar y Baltasar, que supuestamente equivalen en griego a "Appellicon", "Amerín" y "Damascón" y en hebreo a "Magalath", "Galgalath" y "Serakin". Según una leyenda, sus restos se encuentran en la catedral de Colonia, Alemania.
Alfonso Quiñones
Alfonso Quiñones