La Embajada de Japón inaugura la exposición "Calendarios del Japón y trajes tradicionales"
La muestra se mantendrá vigente hasta el 29 de enero en el pasillo Este de Galería 360

La Embajada de Japón, en colaboración con Galería 360, inauguró la exposición "Calendario del Japón y trajes tradicionales", la cual estará disponible hasta el 29 de enero.
Se trata de una muestra que invita a recorrer la esencia de la cultura nipona a través de imágenes, símbolos y expresiones artísticas profundamente arraigadas en su vida cotidiana. El acto reunió a familias y amantes de la cultura japonesa en un ambiente lleno de prácticas interesantes.
Las palabras de bienvenida estuvieron a cargo de María Elena Cruz, en representación de Galería 360, quien destacó que esta iniciativa busca acercar al público dominicano a una tradición que forma parte del día a día en los hogares japoneses.
"Esta exposición reúne cerca de 80 calendarios japoneses junto a trajes tradicionales, donde podemos apreciar hermosas fotografías que retratan su cultura, sus paisajes, jardines, actividades cotidianas y formas de vida. Es una oportunidad para conocer un poco más de Japón desde una mirada cercana y auténtica", expresó.
El discurso central lo pronunció el embajador de Japón, Osamu Hayashi, quien agradeció el apoyo continuo de Galería 360 y de las instituciones que hicieron posible la exhibición.
"Quiero agradecer de corazón a Galería 360 por respaldar una vez más esta exposición, así como a Aso Aiki, Edo Ken, el Centro Cultural Liriano, los voluntarios de JICA y a todas las instituciones amigas que siempre nos acompañan", señaló el diplomático.
Durante su intervención, el embajador explicó que los calendarios japoneses son un elemento esencial del diseño interior de los hogares en Japón. Cada familia elige uno que refleje sus gustos personales, lo que da lugar a una amplia variedad de diseños con imágenes coloridas, artísticas y visualmente evocadoras.
Añadió que, más allá de su valor estético, estos calendarios cumplen una función profundamente familiar: suelen colocarse en espacios comunes, como la sala, y en ellos cada miembro del hogar, tanto padres como hijos, anotan sus compromisos mensuales.
"Al finalizar el año, ese calendario se convierte en un objeto cargado de memorias, un registro silencioso de la vida familiar".
Invitó a disfrutar la exposición y que esta experiencia despierte un mayor interés por su cultura. La muestra cuenta con:
- Las imágenes de la naturaleza
- Los paisajes
- Los jardines de Japón
- Las ilustraciones llenas de encanto
Una visión integral de la cultura japonesa
La jornada inaugural también ofreció una mirada más amplia a la riqueza cultural de Japón, con demostraciones de artes marciales como Kendo e Iaido clases introductorias del idioma japonés y representaciones de su gastronomía tradicional.
El Centro Cultural Liriano, reconocido como un puente entre la cultura japonesa y la dominicana, presentó además el arte del Suiseki, una disciplina menos conocida que el bonsái, pero profundamente vinculada a la contemplación y la filosofía oriental.
El suiseki consiste en la apreciación de piedras moldeadas por la naturaleza a lo largo del tiempo, cuyas formas evocan paisajes, montañas, cascadas, figuras humanas o animales.
Su origen se remonta a influencias filosóficas del budismo, el taoísmo, el confucianismo y el sintoísmo, y se desarrolla en estrecha relación con prácticas como la jardinería, el paisajismo y la meditación.
Históricamente, monjes japoneses y chinos recolectaban estas rocas en la naturaleza y las llevaban a sus templos para crear paisajes en miniatura que servían como espacios sagrados y de reflexión espiritual.
El evento también incluyó exhibiciones de artes marciales a cargo de la Federación de Kendo e Iaido, con una demostración especial de iaido dirigida por el sensei Satoru Tobioka, asesor de la Iaido Association of the Americas (Iaika), voluntario en el país y maestro encargado de las clases de kendo.
Tobioka ostenta el rango de cuarto dan en iaido y séptimo dan en kendo, y se encuentra en su último año de labor en la República Dominicana.








Mayra Pérez Castillo