El reencuentro, amor y dolor de hermanas
La pieza dirigida por Waddys Jáquez sube a escena desde hoy en La Ravelo

Que se junten dos damas del teatro en un escenario supone una entrega de energía inigualable. María Castillo y Xiomara Rodríguez se verán las caras en la pieza teatral “El Reencuentro”, una comedia de humor negro que fue escrita por el dramaturgo español Ramón Paso, que comienza sus funciones desde hoy viernes 20 de septiembre a las 8:30 p.m. y los domingos a las 6:30 p.m. en la Sala Ravelo del Teatro Nacional.
Una historia cruda
En esta apuesta del productor Raúl Méndez habrá mucho drama, así aseguró el responsable de la obra.
Aunque la pieza se cubre del manto de la comedia negra, tiene un trasfondo oscuro, que deja aflorar las personalidades de los personajes en cuestión. “El Reencuentro” cuenta la historia de Julia y Catalina, dos hermanas que se cruzan en la vida después de 20 años. ¿Qué sucederá allí? Chocan las costumbres de Julia (María Castillo), una violinista, metódica, psicorrígida e histérica con Catalina (Xiomara Rodríguez), quien no solo invade el espacio de Julia, sino también su pasado. El encuentro entre ambas se transforma en una guerra física y verbal, en la que los trapos sucios se tienden frente al público.
La dirección la lleva el creativo Waddys Jáquez. Él comentó que Raúl Méndez, cuyas producciones se han presentado tanto en su natal Puerto Rico como en RD, le dijo de la obra hace muchos meses para que él asumiera la dirección. “Desde entonces tuve muy claro a las actrices que deseaba. Por un lado, María Castillo, quien es por mucho, una de nuestras más grandes actrices de todos los tiempos, y por otro lado, la maravillosa y contundente actriz de cine, teatro y televisión, Xiomara Rodríguez, respetada y aplaudida por su trabajo de más de 40 años, reconocida tanto en el país como en Puerto Rico, país en el cual ha residido por años. El hecho de hacer este trabajo con ellas hace que cada ensayo sea una aventura fantástica llena de exploración”, manifestó Waddys Jáquez sobre esta experiencia.
El plato fuerte teatral está servido.
“La trama de esta magnifica obra de Ramón Paso era ideal para este junte. Imagina a dos hermanas que se odian, que no se pueden ver, eso es un sueño en las tablas, pues les exige a ambas actrices el tope de sus capacidades histriónicas. Soy un amante de la comedia negra, de ese tipo de humor inteligente, que reta a la audiencia y a la vez le divierte”, resalta Raúl Méndez a DL.
Sala Ravelo del Teatro Nacional. Hasta el 6 de octubre, 8:30 de la noche y domingos, 6:30 p.m.
Raúl Méndez habla del montaje
“La trama de esta magnifica obra de Ramón Paso era ideal para este junte. Imagina a dos hermanas que se odian, que no se pueden ver, eso es un sueño en las tablas, pues les exige a ambas actrices el tope de sus capacidades histriónicas. Soy un amante de la comedia negra, de ese tipo de humor inteligente, que reta a la audiencia y a la vez le divierte”, resalta Raúl Méndez a DL.
¿Cómo defines a María Castillo y Xiomara Rodríguez en sus respectivos roles?
“María es una mujer que ha llevado el teatro a otro nivel. Desde niña está subida en un escenario, y en cada etapa de su carrera ha sido reconocida por sus grandes dotes como actriz. Hacer una obra con ella es una apuesta segura. Ella interpreta a Julia, una violinista cerrada y con muchos prejuicios, que no acepta que cambien sus reglas. Una neurótica, histérica que se la gente disfrutará y al mismo tiempo juzgará cuando la vean.
Xiomara por su parte es una actriz muy polifacética, fuerte, ágil. Ella es Catalina, y es todo lo contrario a Julia. Pero esto no quiere decir que esté bien. Es una mujer con muchas ausencias en su interior, que aunque no pase en voz alta, grita a mas no poder con sus acciones atención inmediata de quienes nunca han notado su presencia. Ella es el detonante de la obra.
La gente no parará de reír... ni de pensar. Estoy seguro de que muchos repasarán sus relaciones familiares, y pensarán en todo lo que nos guardamos. Es increíble como el humor tiene ese poder de trabajar a largo plazo. Primero te ríes, después te das cuenta de que tal vez hasta te reías de ti mismo”.
Diario L
Daniela Pujols