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Tendencias actuales contra el envejecimiento

Uno de los tratamientos más revolucionarios en cosmética son las aplicaciones de la Toxina Botulínica o Botox.

El desarrollo de la cosmetología, arte y ciencia que se ocupa del cuidado de los caracteres estéticos de una piel sana, se conoce desde la prehistoria, pues Cleopatra la reina egipcia se bañaba en leche agria hidratándose así la piel con el ácido láctico, uno de los alfahidroxiácidos más utilizados hoy en día. En Grecia y Roma los baños constituían una cita social. Hipócrates, el Padre de la Medicina, se ocupó también de algunos aspectos dermocosméticos como la caída del cabello y, en el siglo XV, tras la peste negra se popularizó el baño con pétalos de flores.

Conforme la doctora María Brea dermatóloga-cosmiatra el envejecimiento cutáneo es el reflejo de la edad biológica de la piel que no siempre corresponde a la edad cronológica. La piel conserva, aunque envejezca, su función de protección frente al medio ambiente, dice la reconocida especialista.

"Los efectos del envejecimiento son muy variados: arrugas, sequedad, pérdida de elasticidad, hiperpigmentaciones y xerosis (asperezas). En la época actual la dermocosmética ha revolucionado los tratamientos utilizados durante mucho tiempo para evitar el envejecimiento y prolongar la juventud. Durante años el cuidado se basaba en cremas hidratantes, luego se empezaron a utilizar durante los años 70 productos naturales como la miel, la clara de huevo, el jugo de limón y la sal" , abunda.

En la década de los ochenta – continúa- comenzó a tenerse conciencia de la

fotoprotección y de los efectos dañinos sobre la piel de los rayos solares, comenzando a hablarse del fotoenvejecimiento. Es así como se inicia el reinado de la Tretinoína o Acido Retinoico, sustancia que produce el efecto "Peeling" de la piel, (descamación) y lo que provoca en ésta un aspecto terso y ligeramente rojizo.

"Es bueno hacer constar que el efecto de este producto, es decir la descamación , expone la "nueva piel", que es más sensible al efecto de los rayos solares. Para contrarrestar este efecto negativo es necesario utilizar protectores solares de alto factor de protección, principalmente en países tropicales como el nuestro para evitar manchas", recomienda.

Década del 90

En la década del 90 aparecen nuevas técnicas para mantener la juventud cutánea. Surgen los alfahidroxiácidos y los antioxidantes y comienza a usarse el Láser con fines cosméticos.

En esta década, el tratamiento para evitar y/o mejorar el fotoenvejecimiento se basa fundamentalmente en el cuidado de la piel normal, grasa y seca, en la protección solar y en el uso de productos y procedimientos que contribuyen a la mejoría notable de los signos del paso del tiempo.

La doctora María Brea, dermatóloga, cita los siguientes:

1-Limpiezas faciales, peelings e hidrataciones y la aplicación diaria de cremas y lociones que contienen Hidroquinona y otras sustancias para las hiperpigmentaciones de la piel (melasma o manchas del embarazo y por exposición solar).

2-Se comienzan a utilizar los antioxidantes, que contribuyen notablemente a la prevención del envejecimiento celular, ya que producen su regeneración. Los antioxidantes impiden la formación de radicales libres y con ello retardan el envejecimiento, por ello son empleados en el tratamiento del fotoenvejecimiento. Entre los antioxidantes de mayor uso podemos citar:

El uso tanto tópico como por vía oral de la vitamina A, que por sus propiedades antioxidantes regenera y protege la piel, acelerando el proceso de división celular de la epidermis. Es conocida como la "vitamina normalizadora".
La vitamina C es también un potente antioxidante, que actúa frente a los radicales libres y es responsable de la elasticidad de la piel. Además, interviene en la promoción de la síntesis del colágeno y debe destacarse su capacidad blanqueadora sobre los depósitos de melanina formados (manchas).
A la vitamina E se le conoce como la vitamina protectora por su capacidad antioxidante. Posee acción hidratante, por lo que mejora el aspecto de la piel. Al asociarse con la vitamina C, produce un mayor efecto en su acción para mantener la elasticidad e hidratación de la piel senil.
Otro de los tratamientos contra el fotoenvejecimiento es la ingesta por vía oral de los llamados ácidos grasos esenciales (AGE), presentes sobre todo en los aceites de pescado (Omega 3). El principal Omega 3 es el ácido alfa Linoleico. Igualmente importantes son los Omega 6, abundantes en los aceites vegetales (borraja), destacándose el ácido Linoleico. Su deficiencia en el organismo provoca sequedad e irritación de la piel, pérdida de flexibilidad y elasticidad. Estos ácidos grasos tienen propiedades antioxidantes, neutralizan la formación de radicales libres evitando así que estos dañen las células de la piel.

3-Las inyecciones de Acido Hialurónico, que es una de las escasas sustancias idénticas en todas las especies y tipos de tejidos. Su presencia es importante para dar volumen a la piel, y elasticidad a las articulaciones. Se usa para rellenar surcos y pliegues nasogenianos, contorno facial y de labios y corrección de cicatrices. También se aplican para estos fines inyecciones de Colágeno.

4-En el presente, uno de los tratamientos más revolucionarios en cosmética son las aplicaciones de la Toxina Botulínica o Botox, que diluida en diferentes concentraciones y producida por diferentes laboratorios en el mundo, es aplicada para la corrección de arrugas y líneas finas en región frontal, ángulos externos de los ojos, entrecejo, párpados y cuello. Los efectos dramáticos del Botox, (aplicado siempre por manos expertas en su uso), le han otorgado un lugar privilegiado en la terapia para la corrección de las diferentes manifestaciones del fotoenvejecimiento, su uso es confiable y los efectos del tratamiento sorprendentes.

BUSCADOR DE LA ETERNA JUVENTUD

La preocupación por encontrar el secreto de la eterna juventud no es cosa de ahora. Ya el conquistador español Juan Ponce de León era conocido entonces por su búsqueda de la eterna juventud, cuando descubrió la Florida quien, por encomendación de Fernando el Católico se ocupó de la exploración de nuevos territorios, fundamentalmente del mítico Birminí, donde según la leyenda se encontraba la fuente de la eterna juventud. Ese mismo año llega a Florida, a donde volverá en 1521 para conquistar el territorio.

En nuestros días una gran mayoría, de hombres y de mujeres, comparte la inquietud de Ponce de León y Fernando el Católico, con la ventaja que no tenían ellos del abanico de ofertas que existe en el mercado tendentes sino a retener la juventud, sí a enmascarar la vejez.

Desde el botox y el Viágara, aumento de senos, implante capilar y levantamiento de glúteos, hasta cirugías estéticas de cualquier parte del cuerpo.

El ser humano basa gran parte de su éxito y de su seguridad en la imagen que proyecta.

Jocosamente se habla de que el gasto en 2005 en implantes de seno y Viágara superó el invertido, en ese mismo tiempo, a la investigación sobre el mal de Alzheimer.

Lo que supone que dentro de 15 a 20 años tendremos mujeres con enorme busto y hombres muy potentes, pero ninguno recordará para qué les sirven.

Aún así, casi todos se encaminan a detener el proceso del envejecimiento, sea recurriendo a la terapia de reemplazo hormonal, a la medicina nutricional, la psicoterapia o bien echando mano a lo más efectivo y saludable, la medicina preventiva la que, mientras más temprano la apliquemos, mayor y mejor será su respuesta en el organismo.