Un diálogo cultural con el Ballet Folclórico de México
Sábado 10 y domingo 11, en la Sala Eduardo Brito del Teatro Nacional
Santo Domingo. México es muchos Méxicos y uno solo a la vez. Esa diversidad de culturas en un sólo haz, que van desde el danzón yucateco hasta las danzas mayas de Sinaloa, pasando por las expresiones carnavalescas de Tlaxcala y tantas otras expresiones, ha sido un silencioso y secular adelanto de un tiempo que hemos dado en llamar globalización.
La visita que realiza este fin de semana el Ballet Folklórico de México brinda la posibilidad de acercarse a un universo que va más allá de los puros charros.
Historia
La historia del colectivo se remonta al año 1952, cuando Amalia Hernández, con apenas ocho integrantes y otro nombre: Ballet Moderno de México, inicia un itinerario, que aún después de desaparecida su fundadora, sigue llevando México al mundo.
Las primeras grandes puertas que se le abrieron fue a través del programa televisivo semanal Función de Gala, donde Emilio Azcárraga ofreció la oportunidad de mostrar una coreografía nueva en cada ocasión. El grupo de bailarines aumentó a 20, incluida la propia Amalia. Las primeras giras internacionales, en 1958 fueron a Cuba, Canadá y Estados Unidos. Al siguiente año, con 50 integrantes cambia de nombre por Ballet Folklórico de México. Desde el 11 de octubre de1959 se presenta tres veces a la semana en Bellas Artes, dos los domingos (mañana y noche) y una los miércoles por la noche.
Fin de semana en Teatro Nacional
La Sala Eduardo Brito del Teatro Nacional se engalana este fin de semana para recibir todo el colorido, los cantos, las danzas y los vestuarios que representan las distintas regiones del hermano país azteca.
Con visitas a más de 50 países en unas 30 giras por los distintos continentes, hoy en día el elenco del Ballet Folklórico de México sobrepasa el centenar de personas, incluyendo músicos, bailarines, profesionales y técnicos.
El programa incluye cuadros como La Gran Tenochtitlán, basado en la leyenda del descubrimiento de la laguna que ocupa la hoy Ciudad de México.
Los Mayas de Sinaloa ponen en escena ritos, tradiciones y bailes que aún se conservan, como expresión de una civilización que desde la remota edad se niega a desaparecer.
La Feria del Carnaval de Tlaxcala es una coreografía alusiva a la tradicional fiesta popular, donde se combinan la danza y el teatro a partir de una rigurosa investigación folclórica.
Directamente desde el Palacio de Bellas Artes, el Ballet Folklórico de México es un regalo insuperable para este Fin de Semana.
La visita que realiza este fin de semana el Ballet Folklórico de México brinda la posibilidad de acercarse a un universo que va más allá de los puros charros.
Historia
La historia del colectivo se remonta al año 1952, cuando Amalia Hernández, con apenas ocho integrantes y otro nombre: Ballet Moderno de México, inicia un itinerario, que aún después de desaparecida su fundadora, sigue llevando México al mundo.
Las primeras grandes puertas que se le abrieron fue a través del programa televisivo semanal Función de Gala, donde Emilio Azcárraga ofreció la oportunidad de mostrar una coreografía nueva en cada ocasión. El grupo de bailarines aumentó a 20, incluida la propia Amalia. Las primeras giras internacionales, en 1958 fueron a Cuba, Canadá y Estados Unidos. Al siguiente año, con 50 integrantes cambia de nombre por Ballet Folklórico de México. Desde el 11 de octubre de1959 se presenta tres veces a la semana en Bellas Artes, dos los domingos (mañana y noche) y una los miércoles por la noche.
Fin de semana en Teatro Nacional
La Sala Eduardo Brito del Teatro Nacional se engalana este fin de semana para recibir todo el colorido, los cantos, las danzas y los vestuarios que representan las distintas regiones del hermano país azteca.
Con visitas a más de 50 países en unas 30 giras por los distintos continentes, hoy en día el elenco del Ballet Folklórico de México sobrepasa el centenar de personas, incluyendo músicos, bailarines, profesionales y técnicos.
El programa incluye cuadros como La Gran Tenochtitlán, basado en la leyenda del descubrimiento de la laguna que ocupa la hoy Ciudad de México.
Los Mayas de Sinaloa ponen en escena ritos, tradiciones y bailes que aún se conservan, como expresión de una civilización que desde la remota edad se niega a desaparecer.
La Feria del Carnaval de Tlaxcala es una coreografía alusiva a la tradicional fiesta popular, donde se combinan la danza y el teatro a partir de una rigurosa investigación folclórica.
Directamente desde el Palacio de Bellas Artes, el Ballet Folklórico de México es un regalo insuperable para este Fin de Semana.
Alfonso Quiñones

Alfonso Quiñones