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Un paraíso en la costa norte llamado Sosúa Bay

Este es uno de los secretos mejor guardados de Puerto Plata

Santo Domingo . Enclavado dentro del mismo pueblo de Sosúa, al norte de la isla, el hotel Sosúa Bay es una locomotora que reactiva el destino turístico de Puerto Plata, con conceptos innovadores. La inclusión de un hotel boutique collection dentro del hotel, el Victorian House y lo exquisito de sus comidas y bebidas a todas horas son quizás los dos sellos distintivos.

Llegar a la 1:00 o las 3:00 de la madrugada no es problema para nadie: el hotel es asistido por un personal que se caracteriza por la excelente calidad en su atención. A esa hora, y a cualquiera de las 24 del día, puede pasar al buffet del restaurante principal, con vista -como todos- a la bahía, que a esa hora es un misterio de luces en lontananza y pequeñas embarcaciones surtas en el medio de las aguas transparentes. El hotel desciende en sus estructuras hacia el mar; así una fuente, dos niveles de piscina y al final el mar, dan la impresión de una cascada cristalina que salta en escalones.

El resplandor de las luces del hotel, transparenta la quietud del mar.

Al amanecer y correr las cortinas, es cuando aparece el milagro, esas bellezas naturales que uno sí puede imaginar: una bahía perfecta, montañas en el horizonte, vegetación de un verde brillante, cielo azul, sol radiante.

Cabe destacar el buen gusto en el diseño interior de las habitaciones o de los espacios comunes, sin que necesariamente uno encuentre obras plásticas de autores importantes o desconocidos.

Sosúa Bay Hotel cuenta con 193 habitaciones de calidad superior, divididas en 144 con vista al mar y 49 desde donde se aprecia su hermoso y bien cuidado jardín.

Mientras que el Victorian House es una encantadora réplica de Casa Grande, una antigua casa estilo victoriano, cargada de más de 100 años de historia y que hoy, totalmente remozada, funge como lobby. Sus 50 habitaciones, todas con vista al mar, son cómodas, claras y algunas tienen hasta jacuzzi.

El pueblo de Sosúa y el hotel

Francisco Emiliano fue el primer gerente general hace tres años. Al año abrió el Azzuro, en Cabarete, luego regresó a éste. Habla entusiasmado del alto índice de repetitividad de los clientes. Los hay de Europa, de América del Norte, de Japón y por supuesto, dominicanos. "Cuando das un paso fuera del hotel estás interactuando con la población de Sosúa, y eso es algo muy importante", afirma. Destaca las riquezas ecológicas y culturales de la zona.

Schimbri Sant, presidente de la cadena Starz Resort a la cual pertenece el hotel, se siente ya dominicano, tras 15 años en el país. Es natural de Malta. Apasionado de la zona norte de la isla, le interesa un turismo más allá del sol y playa. "Estoy por un turismo sostenible, que no tenga una relación artificial con el país, sino que penetre en el vivir de la gente y su cultura. Quería un hotel que incorporara un servicio de calidad conjuntamente con el pueblo. Que el turista pueda salir a la calle y divertirse como lo hace el pueblo", afirma.

Entre sus mejores experiencias está el hecho de correr un riesgo con la zona norte y después de ser tildado de loco por todo el mundo, se encontró un buen día con el dueño de una importante cadena de hoteles descansando en el Sosúa Bay.

Entre sus intereses está el ayudar a recuperar los arrecifes de la bahía de Sosúa. Por su parte, Nathalie Pain, su esposa, creó una Fundación que trata de propiciarles educación a niños y jóvenes de Sosúa y Cabarete. "Damos becas, sacamos niños de las calles, los devolvemos a las escuelas y les damos un oficio para que trabajen el fin de semana y ayuden a su familia", dice orgulloso Sant, el redescubridor de la bahía de Sosúa.