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Un ‘Rosario' de aplausos para una de las Flores

A casa llena, la cantante española desplegó su talento y energía

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Un ‘Rosario de aplausos para una de las Flores
SD. El escenario del Teatro La Fiesta del Hotel Jaragua se convirtió en una especie de tablao, la noche del viernes, para recibir a la artista Rosario Flores. La apertura del espectáculo estuvo a cargo de un grupo de bailaores del Estudio de Danza Española Paquita Acosta, quienes no solo encendieron la pista, sino los ánimos de los asistentes, dando paso a la cantante española a las 9:30 de la noche.

Bajo el grito de "¡Santo Domingo!", Rosario Flores entró a escena de un salto y en medio de ovaciones, abriendo con la canción "Gypsy Funky" del álbum Raskatriski (editado este año). A seguidas, y cada vez que pudo, la hija menor de Antonio González (‘El Pescaílla') y de Lola Flores (‘La Faraona'), agradeció al público dominicano el apoyo incondicional brindado a su carrera artística. "Vosotros sois de ley conmigo", dijo justamente antes de interpretar su éxito "De ley".

Vestida de blanco (pantalones cortos, chaqueta y chaleco) y calzada con botas, Rosario paseó a lo largo y ancho del escenario: su leonina melena, sus singulares pasos de baile y algunos de sus sencillos más conocidos como "Algo contigo", "Agua y sal", "Estoy aquí", "Te quiero, te quiero" (de Nino Bravo), "La rumba del bongó" y "Al son del tambor", interpretación donde se quitó la chaqueta.

Con el acompañamiento de cinco músicos y una corista, y bajo un sistema de luces y sonido de primera, la ganadora de dos Premios Grammy Latino y de un Casandra internacional, entre otros reconocimientos, bailó y cantó enérgicamente durante casi dos horas. En la jornada también presentó a "Agüita del Río" (de su autoría), "Yo quiero vivir", "Mi son" (originalmente interpretada a dúo con Juan Luis Guerra, quien no estuvo en ese momento) y "Estoy cambiando" como parte de su más reciente repertorio musical, donde combina la rumba y el son.

En la canción "Quiero Cantar", la Flores arrancó los plausos de un público que la aclamó de pie cuando concluía este tema a todo pulmón, coreando: "Yo quiero cantar, cantar, cantar, cantar.

A mi tierra, a mis hijos y a mi sol...". Asimismo, antes de entonar "Cómo quieres que te quiera", expresó lo agradecida que está de haber heredado de La Faraona "el don de la música y de que los dominicanos me permitan expresarla".

A través de "No dudaría", cuyas letras (de su fenecido hermano, Antonio Flores) hacen un llamado al cese de la violencia, tocó las fibras de los presentes al coincidir con la celebración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Así, se despidió de rodillas, besando la tarima del Teatro La Fiesta, y retirándose junto a su banda, lo que motivó un coro que le pedía al unísono: "Otra, otra, otra...".

Al regresar a escena admitió: "Me encanta que me llaméis", y procedió a cantar "Lucía" (de Joan Manuel Serrat), "Muchas flores" y "Meneito", contagiando a todos con su gracia y salero en estas últimas y haciendo saltar de sus sillas a gente de todas las edades para emular su coreografía.

Tras la nueva petición del público de que siguiese cantando, interpretó a "Qué bonito" y refirió, visiblemente emocionada, cómo la había compuesto por inspiración divina tras la muerte de su hermano. De ese modo, volvió a despedirse -por tercera vez- y dejó a sus fans dominicanos impregnados de un aroma a ‘Flores' que selló con una sonrisa y con un "¡Santo Domingo, hasta siempre! Ahora voy a bailar merengue, a disfrutar de vuestra comida y a emborracharme un poquito...".