Una bella maternidad
El estado de buena esperanza es una etapa de grandes cambios. Tu cuerpo comienza a transformarse mientras da vida a un nuevo ser. Te vuelcas para que se desarrolle de la manera más sana posible, en

Existe la idea de que una mujer embarazada come por dos y muchas veces descontrola su nutrición pasando los límites saludables, tanto por exceso como por defecto. El equilibrio llega con una dieta balanceada que incluya los suplementos que tu bebé necesita.
[b]Alimentación: tu mejor aliada[/b]
Sabia es la afirmación de sana por dentro bella por fuera. Todo lo que comes se refleja en tu exterior y cuando llega el momento de vivir un embarazo lo que se duplica es la necesidad de una alimentación equilibrada, por tu salud y por la de tu futuro hijo.
El endocrinólogo Ricardo García, ex presidente de la Sociedad de Endocrinología y con consulta en el Edificio Médico Profesional G-S, explica que durante el primer trimestre del embarazo puedes mantener tu alimentación cotidiana, con la acotación de que ésta sea la adecuada, es decir, balanceada en proteínas, carbohidratos y grasa.
Es durante el segundo y tercer trimestre cuando se produce un mayor requerimiento de calorías y nutrientes propios de tu estado.
Lo que más vas a necesitar, acota el también experto en nutrición, es un suplemento de proteínas, encargadas de construir los tejidos y básicas para la formación del feto. Proteínas que te llegan en buen nivel de la leche, queso y demás derivados lácteos, que tienen un alto valor biológico. Además debes mejorar la ingesta de carbohidratos que son el combustible que usa el cuerpo para funcionar adecuadamente.
[b]Vitaminas y demás[/b]
Las vitaminas y minerales son piezas angulares del nuevo ser. Su esqueleto necesita mucho calcio y si no lo ingieres en la alimentación normal deberás tomar, por prescripción médica, complejos multivitamínicos que no sólo tengan calcio sino hierro, magnesio, ácido fólico, vitaminas del complejo B, A, D.
"Es básico que en la etapa del embarazo y en la de la lactancia la mujer ingiera al día 1,500 miligramos de calcio por lo menos, que está contenido en 4 ó 5 vasos de leche", explica el doctor García. De esta manera no se extraerá de tu propio esqueleto el calcio que el feto necesita, porque uno de los problemas que se ve en el embarazo, sobre todo en los países pobres, es que las mujeres ven afectado su organismo por la pérdida de este mineral.
Si tienes una alimentación balanceada no hay necesidad de suplementos como tal. Pero, puntualiza el profesional, se suele producir una anemia "fisiológica" del embarazo por eso se receta casi siempre hierro a las embarazadas. Pero normalmente, una mujer que consuma carne, leche, huevos que son las proteínas de alto valor biológico, y que ingiera carbohidratos como pan, pasta, plátano tiene una alimentación completa. Las grasas son también necesarias, pero de los tres principios alimenticios básicos es la que tiene menor cuota, porque "cada gramo de grasa son 9 calorías, mientras que cada gramo de proteína y carbohidratos son 4 calorías". No se pueden descartar los efectos negativos del exceso de grasa a nivel cardiovascular, hipertensión, infartos...
[b]Alimentación: tu mejor aliada[/b]
Sabia es la afirmación de sana por dentro bella por fuera. Todo lo que comes se refleja en tu exterior y cuando llega el momento de vivir un embarazo lo que se duplica es la necesidad de una alimentación equilibrada, por tu salud y por la de tu futuro hijo.
El endocrinólogo Ricardo García, ex presidente de la Sociedad de Endocrinología y con consulta en el Edificio Médico Profesional G-S, explica que durante el primer trimestre del embarazo puedes mantener tu alimentación cotidiana, con la acotación de que ésta sea la adecuada, es decir, balanceada en proteínas, carbohidratos y grasa.
Es durante el segundo y tercer trimestre cuando se produce un mayor requerimiento de calorías y nutrientes propios de tu estado.
Lo que más vas a necesitar, acota el también experto en nutrición, es un suplemento de proteínas, encargadas de construir los tejidos y básicas para la formación del feto. Proteínas que te llegan en buen nivel de la leche, queso y demás derivados lácteos, que tienen un alto valor biológico. Además debes mejorar la ingesta de carbohidratos que son el combustible que usa el cuerpo para funcionar adecuadamente.
[b]Vitaminas y demás[/b]
Las vitaminas y minerales son piezas angulares del nuevo ser. Su esqueleto necesita mucho calcio y si no lo ingieres en la alimentación normal deberás tomar, por prescripción médica, complejos multivitamínicos que no sólo tengan calcio sino hierro, magnesio, ácido fólico, vitaminas del complejo B, A, D.
"Es básico que en la etapa del embarazo y en la de la lactancia la mujer ingiera al día 1,500 miligramos de calcio por lo menos, que está contenido en 4 ó 5 vasos de leche", explica el doctor García. De esta manera no se extraerá de tu propio esqueleto el calcio que el feto necesita, porque uno de los problemas que se ve en el embarazo, sobre todo en los países pobres, es que las mujeres ven afectado su organismo por la pérdida de este mineral.
Si tienes una alimentación balanceada no hay necesidad de suplementos como tal. Pero, puntualiza el profesional, se suele producir una anemia "fisiológica" del embarazo por eso se receta casi siempre hierro a las embarazadas. Pero normalmente, una mujer que consuma carne, leche, huevos que son las proteínas de alto valor biológico, y que ingiera carbohidratos como pan, pasta, plátano tiene una alimentación completa. Las grasas son también necesarias, pero de los tres principios alimenticios básicos es la que tiene menor cuota, porque "cada gramo de grasa son 9 calorías, mientras que cada gramo de proteína y carbohidratos son 4 calorías". No se pueden descartar los efectos negativos del exceso de grasa a nivel cardiovascular, hipertensión, infartos...
Diario Libre
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