Una buena película para esperar el año nuevo
El trasfondo trata del enfrentamiento Apolo vs Baco

Santo Domingo. Definitivamente el vino está de moda. Esta vez el maestro británico Ridley Scott rinde homenaje a los mostos franceses a través de una exquisita comedia romántica, cuyo centro de la acción es una pequeña viña y su casona o chateau. Protagonizado por el laureado actor neozelandés Russell Crowe y la actriz francesa Marion Cotillard, es un filme liviano, casi etéreo, nostálgico, y como no, báquico.
Apolo y Baco
La construcción del guión tiene su punto de arranque en el viejo conflicto filosófico de la antigüedad, entre los sujetos apolíneos, es decir, seguidores del dios Apolo, y los báquicos, seguidores del dios Baco. Es la pugna entre lo físico y lo espiritual, la mente y los sentidos, los mundos del éxito y del recogimiento, entre la efímera victoria y la aparente derrota. El conflicto es vivido por el personaje principal, que obligadamente se sumerge en una realidad distinta a la de su vida habitual, retornando al lugar del origen, donde la vida tenía un sentido diferente.
Max Skinner es un cínico, despiadado y trabajólico corredor de la bolsa de valores de Londres; admirado y odiado por sus pares, jamás toma vacaciones por temor a ser destituido. Debe viajar a Francia para recibir la herencia de su tío recientemente fallecido, lo cual cambia por completo su rutina. Decidido a vender la propiedad y hacer el mejor negocio posible, es seducido por los recuerdos de su tío, los encantos de la campiña y por la bella Fanny Chenal, que lo ponen en un dilema en el cual no sólo está en juego el dinero, sino la vida misma. La nostalgia por un pasado que retorna cargado de significados trascendentes hace que la herencia del tío vividor, misterioso y sabio se convierta de bien raíz a mal de amores. Al límite de la cursilería, el relato se desenvuelve como el vino en el paladar, primero un tanto agrio, luego la identificación del bouquet y al final un sabor a madera o frutas.
El timonel
Scott es uno de los realizadores más prolíficos de la industria, sus trabajos más conocidos van desde "Los duelistas" (1977) hasta "El reino de los cielos" (2005), pasando por "Gladiador" (2000) "Alien"(1979) y "Blade runner" (1982) , entre otras. En esta comedia consigue una atmósfera similar a los clásicos del cine francés de autor que tienen como locación el campo, pero mantiene la dinámica del cine industrial llevando al espectador a un paseo por las emociones que provocan el deshielo del corazón del protagonista. Los eternos conflictos entre franceses e ingleses toman un fino giro humorístico y son una constante que da frescura al relato. Notable es el trabajo con los personajes secundarios: pocas líneas de texto, grandes rasgos de personalidad.
A Good Year
Estados Unidos, 2006, 118 minutos
Dirección: Ridley Scott
Guión: Marc Klein, basado en la novela de Peter Mayle
Música: Marc Streitenfeld
Fotografía: Philippe Le Sourd
Intérpretes:
Freddie Highmore
Albert Finney
Russell Crowe
Rafe Spall
Archie Panjabi
Didier Bourdon
Isabelle Candelier
Marion Cotillard
Apolo y Baco
La construcción del guión tiene su punto de arranque en el viejo conflicto filosófico de la antigüedad, entre los sujetos apolíneos, es decir, seguidores del dios Apolo, y los báquicos, seguidores del dios Baco. Es la pugna entre lo físico y lo espiritual, la mente y los sentidos, los mundos del éxito y del recogimiento, entre la efímera victoria y la aparente derrota. El conflicto es vivido por el personaje principal, que obligadamente se sumerge en una realidad distinta a la de su vida habitual, retornando al lugar del origen, donde la vida tenía un sentido diferente.
Max Skinner es un cínico, despiadado y trabajólico corredor de la bolsa de valores de Londres; admirado y odiado por sus pares, jamás toma vacaciones por temor a ser destituido. Debe viajar a Francia para recibir la herencia de su tío recientemente fallecido, lo cual cambia por completo su rutina. Decidido a vender la propiedad y hacer el mejor negocio posible, es seducido por los recuerdos de su tío, los encantos de la campiña y por la bella Fanny Chenal, que lo ponen en un dilema en el cual no sólo está en juego el dinero, sino la vida misma. La nostalgia por un pasado que retorna cargado de significados trascendentes hace que la herencia del tío vividor, misterioso y sabio se convierta de bien raíz a mal de amores. Al límite de la cursilería, el relato se desenvuelve como el vino en el paladar, primero un tanto agrio, luego la identificación del bouquet y al final un sabor a madera o frutas.
El timonel
Scott es uno de los realizadores más prolíficos de la industria, sus trabajos más conocidos van desde "Los duelistas" (1977) hasta "El reino de los cielos" (2005), pasando por "Gladiador" (2000) "Alien"(1979) y "Blade runner" (1982) , entre otras. En esta comedia consigue una atmósfera similar a los clásicos del cine francés de autor que tienen como locación el campo, pero mantiene la dinámica del cine industrial llevando al espectador a un paseo por las emociones que provocan el deshielo del corazón del protagonista. Los eternos conflictos entre franceses e ingleses toman un fino giro humorístico y son una constante que da frescura al relato. Notable es el trabajo con los personajes secundarios: pocas líneas de texto, grandes rasgos de personalidad.
A Good Year
Estados Unidos, 2006, 118 minutos
Dirección: Ridley Scott
Guión: Marc Klein, basado en la novela de Peter Mayle
Música: Marc Streitenfeld
Fotografía: Philippe Le Sourd
Intérpretes:
Freddie Highmore
Albert Finney
Russell Crowe
Rafe Spall
Archie Panjabi
Didier Bourdon
Isabelle Candelier
Marion Cotillard
Mario Núñez Muñoz
Mario Núñez Muñoz