Vargas Llosa ofreció discurso Nobel
Recibirá el galardón el viernes, de mano del Rey Carlos Gustavo

Estocolmo. Mario Vargas Llosa hizo ayer, en su discurso de recepción del Premio Nobel, un elogio de la lectura, "la cosa más importante" que le ha sucedido, y de la literatura, convencido de que inventamos las ficciones para poder vivir "de alguna manera" las muchas vidas que "quisiéramos tener".
Vargas Llosa, en su discurso de aceptación, el acto más importante de la "semana Nobel" junto a la entrega, el próximo viernes, del galardón, destacó que la literatura, además de sumirnos en el sueño de la belleza y la felicidad, nos alerta contra toda forma de opresión.
El escritor peruano aseguró que, sin las ficciones, el hombre sería menos consciente de la importancia de la libertad para que la vida sea vivible, y del infierno en que ésta se convierte cuando es conculcada por un tirano, una ideología o una religión.
En su discurso, titulado "Elogio de la lectura y la ficción", Vargas Llosa rindió homenaje a su madre y a sus maestros, entre quienes citó a Flaubert, Faulkner, Cervantes, Dickens, Tolstoi o Thomas Mann.
Así mismo glosó la historia reciente de la transición española, y deseó que los nacionalismos, "plaga incurable del mundo moderno y también de España", no estropeen "esta historia feliz".
Expuso una vez más su compromiso político y se pronunció en contra de los nacionalismos. "Detesto toda forma de nacionalismo, ideología -o, más bien, religión- provinciana, de corto vuelo, excluyente, que recorta el horizonte intelectual y disimula en su seno prejuicios étnicos y racistas", señaló el autor peruano, que también tiene nacionalidad española. El discurso es el principal evento que la Fundación Nobel, junto a la entrega del galardón, que el viernes próximo presidirá el rey Carlos Gustavo de Suecia.
Vargas Llosa, en su discurso de aceptación, el acto más importante de la "semana Nobel" junto a la entrega, el próximo viernes, del galardón, destacó que la literatura, además de sumirnos en el sueño de la belleza y la felicidad, nos alerta contra toda forma de opresión.
El escritor peruano aseguró que, sin las ficciones, el hombre sería menos consciente de la importancia de la libertad para que la vida sea vivible, y del infierno en que ésta se convierte cuando es conculcada por un tirano, una ideología o una religión.
En su discurso, titulado "Elogio de la lectura y la ficción", Vargas Llosa rindió homenaje a su madre y a sus maestros, entre quienes citó a Flaubert, Faulkner, Cervantes, Dickens, Tolstoi o Thomas Mann.
Así mismo glosó la historia reciente de la transición española, y deseó que los nacionalismos, "plaga incurable del mundo moderno y también de España", no estropeen "esta historia feliz".
Expuso una vez más su compromiso político y se pronunció en contra de los nacionalismos. "Detesto toda forma de nacionalismo, ideología -o, más bien, religión- provinciana, de corto vuelo, excluyente, que recorta el horizonte intelectual y disimula en su seno prejuicios étnicos y racistas", señaló el autor peruano, que también tiene nacionalidad española. El discurso es el principal evento que la Fundación Nobel, junto a la entrega del galardón, que el viernes próximo presidirá el rey Carlos Gustavo de Suecia.
Diario Libre
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