Vida y Familia
Mi familia de origen es bastante disfuncional, una madre que creo nunca supo darme afecto, yo podía salir y entrar a mi casa y nadie me preguntaba para dónde yo me dirigía. Una de las cosas que más me dolía es que mis padres nunca nos dejaban decidir, si ellos decían esto es así porque sí, ya no teníamos derecho a decir nuestras opiniones pero por otro lado, yo no podía decirles que algo me ocurría: mami nunca me revisó una tarea, ellos ni saben cuándo fue mi primera menstruación. Fui por mucho tiempo a terapia siendo una jovencita y me ayudó bastante. Hoy en día tengo una relación de pareja muy estable y estamos listos a dar el paso pero no me gustaría repetir el patrón de mi hogar.
Es bueno que identifiques todo aquello que entiendas no aportó emociones positivas en tu vida pero sin juzgar el por qué sucedieron, pues nosotros no estábamos presentes en la formación de nuestros padres y cometemos el error de pensar que fue por descuido sin saber en verdad lo que ocurría en la vida emocional de nadie.
Solo enfócate en todo aquello que te aportó y en el nuevo vínculo de pareja que deseas tenga matices diferentes.
Para crear una familia nutridora es imprescindible asumir que este compromiso se basa en el respeto, la confianza, el diálogo abierto y real y ante todo el poder ser individuos únicos, donde todos sus integrantes son tomados en cuenta.
Estoy convencida que se puede adquirir la llamada familia unida, que no es más que aquella donde me siento ser parte de un gran equipo, con el que puedo contar en todo momento y donde las lealtades me llevan a sentir el más profundo orgullo de mis raíces. Por encima de todo, recuerda que puedes buscar entre tus parientes aquellos que te hicieron sentir especial y aportaron para que hoy seas una persona de bien. No bases tu día a día en aquello que me pasó y que entonces me estanca, no. Como ya lo asumimos, aprendemos a aceptarlo y entender que no puedo cambiar el pasado pero que tengo hoy la capacidad de reconocer las cosas que para mí son necesarias en un matrimonio y en la crianza de mis hijos, como también tomar en cuenta la opinión y el sentir de mi pareja.
Entre las cosas que puedes ir haciendo y practicando con tu pareja son:
- Respetar la individualidad de cada uno de los hijos como también los de la relación de pareja.
- Realizar actividades donde todos disfruten el ambiente que se desarrolla.
- Permitir a cada miembro distanciarse en el momento que lo sienta oportuno, sabiendo que siempre podrá retomar el camino familiar.
- Tener un lugar de encuentro en la casa donde se puedan desarrollar las discusiones, como las festividades.
- No criticar las decisiones de uno de los miembros.
- Y por último, entender que para mantener la unidad familiar, debemos todos trabajar en equipo, donde los padres son los guiadores y es un trabajo de día a día.
Para comunicarte con nosotros puedes escribirnos a anasimo@centrovidayfamilia.com, www.centrovida yfamilia.com o llamar al 809-566-0948. Ana Simó
Diario Libre
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