Voy por la vereda tropical la noche plena...

SD. Pedro Vargas y Toña la Negra ya lo habían cantado, pero a fines de la década del 40 del pasado siglo, Tito Gómez popularizó el bolero de Gonzalo Curiel con la Orquesta Riverside. "¿Por qué se fue? /tú la dejaste ir, vereda tropical /hazla volver a mí/ quiero besar su boca otra vez/ junto al mar", cantaba.
Ahora vuelve a susurrarlo, solo que de otro modo; los pintores involucrados con esta muestra quizá no lo saben. En la noche plena de quietud -aburrida de Santo Domingo, gracias a la restricción de horarios-, se inaugura, en el marco de la X Feria Internacional del Libro, la muestra plástica del Caribe colombiano y canta Tito Gómez en el trasfondo de la serie de fotos de Delfina Bernal, en la obra de Álvaro Barrios, en las dos mujeres pintadas como maniquíes en la regia instalación de Guztavo Turizo, en la ironía circundante en muchas de las obras. Y hasta en las más flojas como la Sin título de Marco Mojica, aceptablemente realizada en lapiz a color sobre papel, pero que no dice nada nuevo.
La zona más interesante se encuentra justamente en las instalaciones, propuestas la mayoría de ellas bien realizadas y llenas de ironía. Ese es el desquite del Caribe: la ironía, por sobre la quietud de la noche.
Ahora vuelve a susurrarlo, solo que de otro modo; los pintores involucrados con esta muestra quizá no lo saben. En la noche plena de quietud -aburrida de Santo Domingo, gracias a la restricción de horarios-, se inaugura, en el marco de la X Feria Internacional del Libro, la muestra plástica del Caribe colombiano y canta Tito Gómez en el trasfondo de la serie de fotos de Delfina Bernal, en la obra de Álvaro Barrios, en las dos mujeres pintadas como maniquíes en la regia instalación de Guztavo Turizo, en la ironía circundante en muchas de las obras. Y hasta en las más flojas como la Sin título de Marco Mojica, aceptablemente realizada en lapiz a color sobre papel, pero que no dice nada nuevo.
La zona más interesante se encuentra justamente en las instalaciones, propuestas la mayoría de ellas bien realizadas y llenas de ironía. Ese es el desquite del Caribe: la ironía, por sobre la quietud de la noche.
Alfonso Quiñones
Alfonso Quiñones