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Derinkuyu
Derinkuyu

Derinkuyu, la ciudad subterránea de Turquía que llegó albergar a 20,000 habitantes

Es considerada la ciudad subterránea excavada más grande del mundo

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Derinkuyu, la ciudad subterránea de Turquía que llegó albergar a 20,000 habitantes
La ciudad subterránea de Derinkuyu en Capadocia, Turquía. (SHUTTERSTOCK)

Derinkuyu es una antigua ciudad subterránea en Turquía que se encuentra a más de 80 metros bajo la superficie de la Tierra y sirvió de refugio a varias civilizaciones, que fue "redescubierta" en la historia moderna por la desaparición de unos pollos. 

La ciudad, conocida como Elengubu, se encuentra debajo del Valle del Amor de Capadocia, una región turca que atrae a millones de visitantes cada año por sus impresionantes formaciones rocosas de chimeneas que se vislumbran desde la distancia.

Esta ciudad subterránea, escondida durante siglos, podía ocultar el paradero de hasta 20,000 habitantes durante meses seguidos.

Derinkuyu, como es llamada actualmente la ciudad, está a 85 metros de la superficie de la Tierra, abarca 18 niveles de túneles y estuvo en uso constante durante miles de años. Es considerada la ciudad subterránea excavada más grande del mundo.

El espacio fue usado por los frigios, un antiguo pueblo indoeuropeo; los persas, los cristianos del Imperio bizantino y, finalmente, abandonado en el 1920 por los griegos de Capadocia tras su enfrentamiento con los turcos, de allí huyeron  a Grecia.

Las habitaciones en formas de cuevas de la ciudad se extienden por millas y se cree que las más de 200 pequeñas ciudades subterráneas separadas que también se han descubierto en la región pueden estar conectadas a estos túneles, creando una red subterránea masiva.

La ciudad fue "redescubierta" en 1963 por un lugareño desconocido que seguía perdiendo sus pollos durante la remodelación de su casa. Las aves desaparecían por una grieta y nunca más se les volvía a ver. Tras una investigación detallada y excavaciones, el turco dio con un pasadizo oscuro, que se convirtió en la primera de más de 600 entradas encontradas en casas de particulares y que conducen a Derinkuyu, según recoge la BBC.

Las excavaciones revelaron toda una civilización escondida bajo tierra, que incluía viviendas, almacenamiento de alimentos secos, establos de ganado, escuelas, bodegas y hasta una capilla.

La ciudad pronto fue visitada por miles de turistas de Turquía y en 1985 la región fue incluida en la lista del Patrimonio Mundial de la Unesco.

Fecha de construcción

La fecha de construcción de la ciudad sigue bajo discusión, pero Anabasis, escrita por Jenofonte alrededor del 370 a. C., es la obra más antigua que parece referirse a Derinkuyu. En ella se habla de la gente de Anatolia, en o cerca de la región de Capadocia, que vive bajo tierra en casas excavadas en lugar de las viviendas en cuevas más populares en los acantilados que son bien conocidas en el área, señala la BBC en su artículo.

De acuerdo con Andrea de Giorgi, profesor asociado de estudios clásicos de la Universidad Estatal de Florida, Capadocia es especialmente adecuada para este tipo de construcción subterránea, debido a la falta de agua del suelo y su roca maleable y fácilmente moldeable. "La geomorfología de la región favorece la excavación de espacios subterráneos", dijo el experto al medio británico.

Los créditos de esta obra de la arquitectura rupestre también es tema de debate, sin embargo, se le atribuye a los hititas la excavación de los primeros niveles en la roca cuando fueron atacados por los frigios alrededor del 1200 a. C., según el experto en Mediterráneo, A Bertini. Para agregar peso a esta hipótesis, se encontraron artefactos hititas dentro de la ciudad subterránea.

Sin embargo, fueron los frigios que probablemente los que construyeron la mayor parte de la ciudad, ya que son considerados arquitectos calificados de la Edad del Hierro y que disponían de los medios para construir las elaboradas instalaciones de Derinkuyu.

"Los frigios fueron uno de los primeros imperios más prominentes de Anatolia", explicó De Giorgi. "Se desarrollaron en el oeste de Anatolia alrededor del final del primer milenio a. C. y tenían una inclinación por monumentalizar las formaciones rocosas y crear notables fachadas excavadas en la roca. Aunque escurridizo, su reino se extendió para incluir la mayor parte del oeste y el centro de Anatolia, incluida el área de Derinkuyu".

Los usos de la ciudad

Derinkuyu probablemente fue utilizada para el almacenamiento de bienes, pero su propósito principal era servir temporalmente de refugio ante los invasores extranjeros, con Capadocia viendo un flujo constante de imperios dominantes a lo largo de los siglos.

"La sucesión de imperios y su impacto en los paisajes de Anatolia explican el recurso a refugios subterráneos como Derinkuyu". Así, mientras los frigios, persa y selyúcidas, entre otros, se extendían sobre la ciudad subterránea en los siglos posteriores, la población de Derinkuyu creció hasta su punto máximo durante la era bizantina, con casi 20,000 residentes viviendo bajo tierra, puntualiza BBC.

Además, cada uno de los 18 niveles que constituye la ciudad fue cuidadosamente diseñado para usos específicos, por ejemplo, el ganado se mantuvo más cercano a la superficie para reducir el olor y los gases tóxicos producidos por el animales, así como proporcionar un aislamiento vivo para los meses fríos, mientras que en las capas internas de la ciudad se encontraban viviendas, sótanos, escuelas y espacios de reunión, así como una escuela misionera bizantina tradicional, completa con sus salas de estudio.

Estas habitaciones especializadas demuestran que los habitantes de Derinkuyu estaban preparados para pasar meses debajo de la tierra.

Lo más impresionante de esta ciudad subterránea, "redescubierta" en la historia moderna por unos pollos errantes, es su complejo sistema de ventilación y un pozo protegido que habría abastecido a toda la ciudad con aire fresco y agua limpia. Más de 50 pozos de ventilación, que permitieron el flujo de aire natural, se distribuyeron por toda la ciudad para evitar un ataque potencialmente fatal a su suministro de aire, mientras que el pozo fue excavado a más de 55 metros de profundidad y los habitantes de la ciudad podía cortarlo fácilmente desde abajo.

Derinkuyu, aunque ingeniosa, no es la única ciudad subterránea de Capadocia. Con 445 kilómetros cuadrados, es simplemente la más grande de las 200 que hay debajo de las llanuras de Anatolia, muchas de las cuales están conectadas a Derinkuyu a través de túneles excavados cuidadosamente, algunos de ellos se extienden hasta 9 kilómetros.

Todas estas ciudades subterráneas están equipadas con vías de escape de emergencia en caso de que fuera necesario un retorno inmediato a la superficie.

A esta ciudad se puede acceder con unas 60 liras turcas o unos 2.80 euros, según las tarifas para 2022.

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