Poderosa tormenta invernal amenaza con nieve, hielo y frío extremo desde Texas hasta Boston
La tormenta invernal comenzará en Nuevo México y Texas, avanzando hacia el este, afectando a ciudades como Nueva York y Boston

Una enorme tormenta invernal avanza sobre gran parte de Estados Unidos y amenaza con provocar daños severos, apagones generalizados y temperaturas peligrosamente bajas en los dos tercios orientales del país, desde Texas hasta Nueva Inglaterra.
Mientras los pronósticos se volvían cada vez más alarmantes este jueves, los estantes de supermercados y ferreterías comenzaron a vaciarse, la sal para derretir hielo se cargaba en camiones y los trabajadores de servicios públicos se preparaban para lo que los meteorólogos advierten podría ser un evento comparable, en términos de impacto, a un huracán.
El sistema podría dejar una devastadora tormenta de hielo desde Texas y gran parte del sur, así como hasta 30 centímetros de nieve desde Oklahoma hasta Washington D.C., Nueva York y Boston, detalló la agencia AP.
Tras el paso de la tormenta, una intensa masa de aire ártico provocará un descenso brusco de las temperaturas, con sensaciones térmicas de hasta -46 °C (-50 °F) en zonas de Minnesota y Dakota del Norte.
Alertas y preparativos ante la tormenta
Cerca de 140 millones de personas permanecían bajo alertas o avisos por tormenta invernal y frío extremo, y en muchos casos, por ambos fenómenos. Se prevé que el temporal comience el viernes en Nuevo México y Texas, avance hacia el sur profundo y luego se desplace hacia el este para impactar la costa atlántica y Nueva Inglaterra.
El frío posterior podría prolongar los efectos de la tormenta durante varios días, dificultando el deshielo y aumentando el riesgo en zonas donde el peso del hielo y la nieve derribe árboles y líneas eléctricas. Las autoridades advierten que carreteras y aceras podrían permanecer congeladas hasta bien entrada la próxima semana.
Los meteorólogos anticipan temperaturas inusualmente bajas incluso en el sur, con frío intenso alcanzando el norte de Florida, mientras que en el norte y el medio oeste los termómetros podrían caer hasta -25 o -30 grados Fahrenheit (-32 a -34 °C).
Reacciones de los gobernadores y la población
Ante la incertidumbre propia de este tipo de eventos —donde variaciones mínimas de temperatura pueden marcar la diferencia entre lluvia helada o una nevada histórica— varios gobernadores, incluido el de Georgia, Brian Kemp, declararon el estado de emergencia. Kemp advirtió que el impacto exacto aún es incierto, especialmente para áreas urbanas como Atlanta.
- "Esa línea puede moverse hacia el norte o el sur dependiendo de las temperaturas", explicó el gobernador, quien instó a los residentes a prepararse independientemente del escenario. "Llenen sus tanques, asegúrense de tener lo necesario para mantenerse calientes y estén listos por si se va la electricidad durante uno o dos días", exhortó.
En ciudades como Atlanta, la demanda de suministros se disparó. En la ferretería Bates Ace, las 275 unidades de sal disponibles se agotaron en una sola mañana. "Estamos reabasteciendo, pero se está acabando en todas partes", indicó el gerente Lewis Pane.
Algunos residentes, como Wendy Chambers, acudieron a comprar linternas y baterías ante la posibilidad de apagones. "Vamos a estar preparados. Podremos leer, jugar y pasar el tiempo", comentó.
Mientras tanto, equipos estatales ya aplican salmuera en carreteras desde Oklahoma hasta Tennessee, y se espera que más estados intensifiquen las labores preventivas en las próximas horas.
El impacto del clima también obligó a reprogramar eventos deportivos universitarios, cancelar actividades públicas y suspender celebraciones, como el Fan Fest de los Rangers de Texas y los Juegos Olímpicos de Invierno de la ciudad de Carmel, Indiana, ante el riesgo de congelación e hipotermia.

