Trump lanza advertencia al alcalde de Mineápolis sobre migración y la situación vuelve a tensarse
La advertencia de Trump surge después de que Jacob Frey afirmó en redes que "no aplica ni aplicará las leyes federales de inmigración"

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió el miércoles al alcalde de Mineápolis, donde dos ciudadanos fueron abatidos por agentes federales de inmigración, que está "jugando con fuego" cuando cuestiona su política migratoria.
Esa ciudad de unos 400,000 habitantes sigue conmocionada por la muerte a manos de la policía de inmigración (ICE) de Renee Good y Alex Pretti, ambos de 37 años, el 7 y el 24 de enero respectivamente.
Pese a que la administración de Trump pareció tratar de calmar la tensa situación, el presidente arremetió este miércoles contra el alcalde de Mineápolis, el demócrata Jacob Frey, luego de que este afirmó en redes que "no aplica ni aplicará las leyes federales de inmigración".
"¿Podría alguien de su círculo íntimo explicarle que esta afirmación constituye una violación muy grave de la ley y que está JUGANDO CON FUEGO?", reaccionó Trump en su plataforma Truth Social.
Pero Frey subió la apuesta poco después al señalar en X: "El trabajo de nuestra policía es garantizar la seguridad de los ciudadanos, no hacer cumplir las leyes federales de inmigración".
El ICE suspendió de sus funciones a los dos agentes que el sábado dispararon diez veces contra el enfermero Alex Pretti luego de ser inmovilizado en el suelo.
"Los dos agentes involucrados están suspendidos de sus funciones. Se trata de un protocolo estándar", afirmó el miércoles un portavoz del ICE a la AFP.
La situación es ahora seguida de cerca por aliados tradicionales de Washington en el extranjero.
"Lo que he visto es, obviamente, preocupante", dijo el primer ministro británico, Keir Starmer, dos días después de que el canciller alemán, Friedrich Merz, considerara "alarmante" el "nivel de violencia" en Estados Unidos.
Abolir la policía migratoria
La legisladora demócrata de origen somalí Ilhan Omar, figura destacada de la izquierda estadounidense y uno de los blancos favoritos de las diatribas de Trump, fue agredida el martes por la noche durante un acto público por un hombre que se le abalanzó para rociarla con un líquido nauseabundo no identificado.
Omar salió ilesa y continuó con su discurso. "Debemos abolir de una vez por todas" la policía migratoria, insistió, al exigir la renuncia de la secretaria de Seguridad Nacional de Trump, Kristi Noem.
Sectores demócratas se oponen al despliegue de agentes federales encargados de detener a los indocumentados, como prometió Trump antes de ser reelecto. Según la oposición, esto es contrario a los principios de la democracia estadounidense.
En Minesota, una jueza prometió el lunes una decisión rápida sobre la solicitud del fiscal general del estado de suspender la operación contra los migrantes irregulares.
La justicia también bloqueó la expulsión de Liam Conejo Ramos, de 5 años, y de su padre de origen ecuatoriano, ambos detenidos la semana pasada. La foto del pequeño asustado delante de un agente, con un gorro azul con orejas de conejo, se volvió viral.
La libertad con la que actúan agentes federales a menudo inquieta a muchos estadounidenses. Uno de ellos intentó entrar en el consulado de Ecuador en Mineápolis, según la cancillería de ese país, que pese a ser aliado de Washington emitió una nota de protesta.
Además, un hombre de 34 años resultó herido tras un intercambio de disparos con agentes de la CBP en Arizona, fronterizo con México, según las autoridades locales.
"Insurgentes a sueldo"
Videos analizados por la AFP y otros medios desacreditan la tesis según la cual el enfermero, que portaba legalmente un arma y nunca la desenfundó, amenazaba a las fuerzas del orden.
Ahora es Tom Homan, emisario presidencial, quien dirige la operación antimigrantes, tras la salida del jefe de la policía fronteriza, Gregory Bovino.
"Bovino es muy bueno, pero es un tipo bastante excéntrico", reconoció el propio Trump en Fox News.
"En algunos casos, eso es algo bueno. Quizás aquí no lo era", afirmó, antes de señalar, sin pruebas, que las manifestaciones en Minesota habían sido infiltradas por "insurgentes a sueldo".

