Espionaje, filtraciones y traición: exagentes de la CIA condenados por graves delitos federales
Las condenas de estos exagentes reflejan los riesgos asociados al manejo de información sensible y la respuesta de las autoridades federales ante el espionaje

El reciente apresamiento del supervisor de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) en República Dominicana, Melitón Cordero, ha vuelto a poner el foco en los riesgos de corrupción y abuso de poder dentro de organismos encargados de combatir el crimen internacional.
A lo largo de las últimas décadas, varios exfuncionarios de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) han sido procesados y condenados por delitos que van desde espionaje para potencias extranjeras hasta filtraciones masivas de información clasificada.
Entre los casos más notorios figuran Aldrich Ames, Joshua Schulte, Kevin Mallory y Jerry Chun Shing Lee, todos condenados por traicionar la confianza del gobierno estadounidense.

A continuación, mencionamos algunos de los casos más emblemáticos documentados.
Aldrich Ames: cadena perpetua por espionaje para la URSS y Rusia
Aldrich Ames fue uno de los casos más emblemáticos de traición dentro de la comunidad de inteligencia estadounidense. Como oficial de la CIA, proporcionó durante años información clasificada a la Unión Soviética y posteriormente a Rusia, comprometiendo operaciones encubiertas y la identidad de informantes.
- Fue condenado a cadena perpetua por espionaje, considerado uno de los golpes más graves contra la seguridad nacional de Estados Unidos.
Joshua Schulte: 40 años de prisión por filtraciones masivas a WikiLeaks
El exingeniero de software de la CIA Joshua Schulte fue sentenciado en 2024 a 40 años de cárcel tras ser hallado culpable de espionaje, piratería informática y otros delitos relacionados con la filtración de miles de documentos clasificados conocidos como "Vault 7".
La filtración fue considerada la mayor violación de datos en la historia de la agencia y causó daños significativos a la seguridad nacional estadounidense.
Kevin Mallory: 20 años por vender secretos a China
El exoficial de la CIA Kevin Mallory fue condenado a 20 años de prisión por conspirar para entregar información de defensa nacional a agentes de inteligencia chinos. Un jurado federal determinó que transmitió documentos clasificados y conspiró para beneficiar a un gobierno extranjero, lo que constituyó un delito de espionaje bajo la legislación estadounidense.
Jerry Chun Shing Lee: espionaje para China tras dejar la CIA
El exoficial de la CIA Jerry Chun Shing Lee fue sentenciado a 19 años de prisión tras declararse culpable de conspirar para transmitir información de defensa nacional al gobierno chino. Las autoridades indicaron que aceptó pagos y beneficios a cambio de secretos obtenidos durante su servicio en la agencia, lo que derivó en cargos federales por espionaje.
Paul Campo
Paul Campo, de 61 años, residente en Virginia y retirado de la DEA en 2016 tras una carrera de 25 años, fue arrestado junto a Robert Sensi, de 75 años, durante una operación encubierta realizada por autoridades federales con la ayuda de un informante que se hizo pasar por miembro del cartel.
El exagente fue acusado esta semana de conspirar para blanquear millones de dólares del narcotráfico y gestionar la adquisición de armas y explosivos de uso militar para el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), según una acusación formal revelada en Nueva York.
Joseph Bongiovanni
A mediados del mes de enero, Joseph Bongiovanni, de 61 años, quien durante más de dos décadas sirvió como agente federal y acumuló reconocimientos por su labor, terminó enfrentando cargos por corrupción, obstrucción de la justicia y conspiración criminal.
Bongiovanni fue condenado a cinco años de prisión federal por utilizar su placa para proteger a amigos de la infancia que se convirtieron en narcotraficantes, en uno de los casos de corrupción más notorios registrados en el oeste del estado de Nueva York.
Antes de conocer su condena, Bongiovanni comparó la incertidumbre del momento con el riesgo que enfrentó repetidamente durante su carrera. "Nunca supe qué había al otro lado de una puerta; ese mismo miedo es el que siento hoy", dijo ante el juez federal Lawrence J. Vilardo, insistiendo en su inocencia. "Amaba ese trabajo".
Un patrón de traiciones con impacto global
Aunque se trata de casos individuales y no representan a la totalidad del personal de inteligencia estadounidense, estos ejemplos reflejan los riesgos asociados al manejo de información altamente sensible. Las condenas muestran cómo las autoridades federales han perseguido activamente delitos de espionaje y filtraciones que ponen en peligro operaciones, agentes y la seguridad nacional.


Karen Veras