Día de los Presidentes: la razón por la que EE. UU. tiene un feriado en febrero
Este feriado federal, conocido oficialmente como Washington's Birthday, se originó en el natalicio de George Washington, el primer presidente del país.

Cada tercer lunes de febrero, Estados Unidos celebra el Día de los Presidentes, un feriado federal dedicado a honrar la figura y el legado de los mandatarios que han dirigido la nación. Aunque popularmente se le llama "Presidents´ Day", su nombre oficial continúa siendo Washington´s Birthday, en reconocimiento al natalicio de George Washington, el primer presidente del país.
La conmemoración tiene su origen en el 22 de febrero de 1732, fecha en que nació Washington.
Durante décadas, la celebración se realizaba exactamente ese día. Sin embargo, en 1971, tras la aprobación de la Ley Uniforme de los Lunes Festivos, la fecha fue trasladada al tercer lunes de febrero con el objetivo de crear fines de semana largos y dinamizar la economía.
Con el paso del tiempo, la cercanía con el cumpleaños de Abraham Lincoln, nacido el 12 de febrero, amplió el significado popular de la fecha, que comenzó a asociarse con el reconocimiento a todos los presidentes estadounidenses y no únicamente a Washington.
- Al tratarse de un feriado federal, las oficinas gubernamentales, tribunales, escuelas públicas y el servicio postal suspenden labores. Asimismo, los mercados financieros no operan durante la jornada. No obstante, el sector privado decide de manera independiente si concede o no el día libre a sus empleados.
Impacto y conmemoración del feriado en Estados Unidos
Aunque no suele estar acompañado de grandes ceremonias nacionales, el Día de los Presidentes se conmemora con actividades educativas, actos cívicos y eventos históricos en distintos estados.
Lugares emblemáticos como el Monte Rushmore suelen convertirse en punto de referencia simbólico de la fecha. Además, la jornada es ampliamente aprovechada por el comercio minorista, que ofrece importantes descuentos y promociones, convirtiéndola en una de las fechas más activas para las ventas en el país.
Más allá del aspecto comercial, la celebración representa una oportunidad para reflexionar sobre la historia política de Estados Unidos y el papel que han desempeñado sus líderes en momentos clave, desde la fundación de la República hasta la actualidad.

