Informe revela que al menos 75 sacerdotes abusaron de más de 300 menores en Rhode Island desde 1950
El fiscal general Peter Neronha advierte que el alcance del abuso podría ser mayor al documentado en la investigación iniciada en 2019

Una investigación estatal reveló que al menos 75 sacerdotes de la Diócesis Católica de Providence, en Rhode Island, abusaron sexualmente de más de 300 niños durante más de siete décadas, según un informe divulgado por la Fiscalía General del estado.
El fiscal general de Rhode Island, Peter Neronha, advirtió que el alcance real del abuso probablemente sea mucho mayor que lo documentado en la investigación, iniciada en 2019.
Manejo de las denuncias
El informe sostiene que durante décadas la diócesis no tomó medidas suficientes para proteger a los menores y, en muchos casos, trasladó a sacerdotes acusados a nuevas parroquias sin investigar plenamente las denuncias ni informar a las autoridades.
Según los hallazgos, los archivos de la Iglesia resultan "condenatorios" y muestran un patrón en el manejo interno de los casos. En numerosas ocasiones, sacerdotes señalados por abuso fueron reasignados a otras comunidades, una práctica que también fue documentada en investigaciones similares en ciudades como Boston y Filadelfia.
El informe señala que a comienzos de la década de 1950 la diócesis estableció un "centro de retiro espiritual" al que enviaba temporalmente a sacerdotes acusados, con la intención de que posteriormente regresaran al ministerio.
Con el tiempo, esta práctica evolucionó hacia el envío de religiosos a centros de tratamiento especializados, luego de que se empezara a considerar que el abuso del clero podía estar relacionado con problemas de salud mental. Sin embargo, la investigación calificó como "absurdamente optimista" la confianza que la diócesis depositó en esos programas.
- Para la década de 1990, algunos sacerdotes acusados también recibían licencias sabáticas.
Procesos judiciales
De los sacerdotes identificados en el informe, solo 20 enfrentaron cargos penales y 14 fueron finalmente condenados. Una docena más fue expulsada del estado clerical.
La oficina del fiscal general también presentó cargos contra cuatro sacerdotes —tanto activos como retirados— por casos de abuso ocurridos entre 2020 y 2022.
Tres de ellos siguen a la espera de juicio, mientras que el cuarto falleció en 2022 después de ser declarado incompetente para enfrentar el proceso judicial.
Respuesta de la diócesis
En una extensa declaración, la Diócesis de Providence reconoció que en el pasado se cometieron "graves errores" en el manejo de estos casos.
No obstante, defendió su colaboración con la investigación estatal y destacó que entregó voluntariamente registros internos en virtud de un acuerdo firmado en 2019.
La diócesis también sostuvo que el informe podría llevar a pensar erróneamente que se trata de un problema actual o de revelaciones recientes.
"Estos hechos abarcan 75 años de historia y no representan nuevas revelaciones ni una situación persistente en la diócesis", afirmó la institución en su comunicado.
Recomendaciones del informe
El informe estatal propone una serie de cambios para mejorar la respuesta de la Iglesia ante denuncias de abuso, entre ellos establecer plazos y procedimientos claros para las investigaciones internas.
También insta a la diócesis a abandonar prácticas como exigir pruebas de polígrafo a las víctimas o rechazar denuncias presentadas por terceros.
Por otro lado, Neronha pidió a los legisladores de Rhode Island modificar varias leyes estatales para eliminar obstáculos legales que enfrentan las víctimas al denunciar.
Entre las recomendaciones figuran ampliar el plazo de prescripción penal para ciertos delitos de agresión sexual y extender el tiempo disponible para presentar demandas civiles relacionadas con abuso infantil.
Las propuestas legislativas ya están siendo consideradas en la Cámara de Representantes estatal.
