Embajada de EE. UU. auditará programas de visa y procesos internos tras caso de corrupción
La embajadora Leah Francis Campos espera que las medidas adoptadas permitan a la embajada salir de este proceso más fuertes y resilientes

Los programas de visa otorgados por la Embajada de Estados Unidos, así como los procesos internos que llevan a cabo sus colaboradores, serán auditados después de que el exsupervisor de la oficina de la Administración para el Control de Drogas (DEA) en el país fuera destituido y arrestado por un presunto abuso de las facilidades de visado para informantes confidenciales.
"Mientras la investigación continúa y la justicia sigue su curso, los programas de visas y otros procesos internos están siendo auditados para asegurar que salgamos de este proceso más fuertes y resilientes", informó la embajadora Leah Francis Campos al anunciar este jueves la reapertura de la oficina a justamente un mes de su cierre.
Actualmente, Melitón Cordero, objeto de la investigación, está a la espera de la audiencia preliminar por el caso, la cual estaba pautada para el 6 de marzo, pero días antes fue aplazada para el 6 de abril después de que la defensa solicitara una prórroga debido a la contratación de una nueva abogada.
- El proceso judicial, identificado con el número 1:26-mj-00032, se desarrolla en el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito de Columbia.
Cierre de la oficina y arresto de Cordero
El pasado 12 de febrero, Campos informó el cierre de la oficina de la DEA "hasta nuevo aviso", en un comunicado oficial en el que calificó la corrupción como "una violación repugnante y deshonrosa de la confianza pública", posición que la misión diplomática mantenía la semana pasada, según un respuesta a una solicitud de información de este medio.
La destitución de Melitón Cordero se conoció horas más tarde ese mismo día. Medios estadounidenses confirmaron, citando fuentes vinculadas al gobierno norteamericano, que Cordero había sido arrestado como parte de una investigación sobre el presunto abuso de un programa de visas estadounidense para informantes confidenciales.
La acusación sostiene que Cordero, de 47 años, habría utilizado su posición en la DEA para tramitar al menos 119 solicitudes de visa bajo un esquema fraudulento, presentando a los solicitantes como supuestas "fuentes confidenciales" de la agencia antidrogas. A cambio, se habrían pagado hasta 10,000 dólares por cada trámite.
Cada año, la DEA, el FBI y otras agencias federales encargadas de hacer cumplir la ley patrocinan el ingreso a Estados Unidos de cientos de extranjeros que, de otro modo, podrían ser considerados inadmisibles debido a su asociación con actividades delictivas y quienes, con el tiempo, pueden convertirse en elegibles para obtener la residencia permanente.
Un informe de 2019 de un organismo de control del Departamento de Justicia identificó múltiples fallas en ese programa de visas de informantes confidenciales y concluyó que las autoridades habían perdido el rastro de hasta 1,000 personas patrocinadas, lo que representaba riesgos para la seguridad pública y nacional, debido a la posible participación de esas personas en actividades delictivas.
La República Dominicana es considerada una zona clave de tránsito de narcóticos procedentes de América del Sur, y sus autoridades han mantenido por años una estrecha cooperación con agencias estadounidenses.



