Altavoces fronterizos alertan día y noche mientras los migrantes persisten en cruzar el Río Grande
A pesar de las advertencias sonoras y la presencia de torres de rescate, los cruces irregulares por el Río Grande siguen siendo una constante, evidenciando la complejidad de la situación migratoria en la región

En la zona fronteriza entre McAllen, Texas, y Reynosa, México, altavoces de alta potencia emiten de forma continua un mensaje dirigido a personas que intentan cruzar de manera irregular el Río Grande, considerado la línea divisoria natural entre ambos países.
El sistema de sonido, instalado por autoridades estadounidenses, opera las 24 horas del día y su alcance se extiende a varios kilómetros hacia territorio mexicano.
El mensaje advierte que el área es una zona militarizada y que ingresar por el río constituye una violación a las normas de seguridad.
"Atención. El río es una zona militarizada, una regla de seguridad de propiedades de Defensa. Prohíbe la entrada por el río. Entrando por esta área constituye una violación de esta regla. Si cruzan el río estarán entrando ilegalmente y serán enjuiciados. El río es una zona militarizada", reproduce el audio en distintos puntos de la frontera.
Durante un recorrido por el área, se pudo observar que, pese a estas advertencias, continúan registrándose cruces irregulares a través del río, utilizando balsas improvisadas para trasladar personas desde el lado mexicano hacia territorio estadounidense.
Las autoridades indicaron que, además de los altavoces, en la zona operan drones, sensores de sonido y vibración, cámaras ocultas en la vegetación y patrullaje fluvial con botes sobre el Río Grande, como parte de las estrategias de vigilancia.
Condiciones del Terreno
Tras cruzar el río, los migrantes ingresan a un terreno de bosque seco y árido, caracterizado por vegetación espinosa, cactus y presencia de insectos y animales, incluyendo serpientes, garrapatas y mosquitos.
En ese trayecto, se identifican rutas marcadas por huellas, ramas quebradas y objetos abandonados.
En distintos puntos del área también se encuentran torres de rescate equipadas con un botón de auxilio.
Según explicó el agente de la Patrulla Fronteriza, Jaime Cortina, existen 79 de estas estructuras distribuidas en el sector del Río Grande.
"Lo único que necesitan es oprimir el botón y se activa un sistema que emite mensajes en varios idiomas. Se notifica a las estaciones cercanas para que los agentes puedan responder", indicó.
El sistema está diseñado para asistir a personas desorientadas o en riesgo, especialmente en condiciones de deshidratación.
Al activarse, personal capacitado acude al lugar con agua y primeros auxilios, aunque posteriormente los migrantes son detenidos y sometidos a procesos migratorios.
Las autoridades señalaron que en años anteriores estas torres eran utilizadas con mayor frecuencia, cuando grupos de migrantes se entregaban voluntariamente tras cruzar la frontera. Actualmente, su uso ha disminuido.
Hallazgos Recientes
Durante el recorrido, también se informó sobre el hallazgo reciente de una persona de nacionalidad guatemalteca que fue encontrada ahogada en el Río Grande.
- Según explicaron los agentes, el cuerpo fue recuperado con un documento de identificación.
Sin embargo, como parte del protocolo, se realizan pruebas de huellas dactilares y ADN para confirmar la identidad.
Posteriormente, las autoridades coordinan con el consulado correspondiente para ubicar a los familiares y gestionar el traslado de los restos hacia el país de origen.
De acuerdo con la Patrulla Fronteriza, este procedimiento forma parte de los protocolos aplicados en casos de personas fallecidas en la zona, donde también se han localizado restos humanos en diferentes puntos del trayecto utilizado para el cruce irregular.




José Zapata