EE. UU. pausa solicitudes de residencia y endurece requisitos de visas por nuevas medidas de seguridad
Nuevos requisitos para visas de no inmigrante podrían complicar el acceso a asilo en EE. UU.

El Gobierno del presidente Donald Trump ordenó una pausa temporal en la emisión de decisiones sobre solicitudes migratorias como parte de un nuevo paquete de medidas destinadas a reforzar los controles de seguridad en el sistema de inmigración de Estados Unidos.
La disposición afecta procesos gestionados por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), incluyendo solicitudes de residencia permanente, permisos de trabajo, así como renovaciones de programas como DACA (Acción Diferida para los Llegados en la Infancia) y el TPS (Estatus de Protección Temporal).
De acuerdo con una fuente citada por CNN, la pausa busca garantizar que todas las aprobaciones cumplan con nuevas directrices de verificación de seguridad recientemente implementadas. Las autoridades han señalado que se trata de una medida temporal mientras se aplican controles más estrictos.
- El portavoz de USCIS, Zach Kahler, explicó que la agencia ha ampliado el acceso a bases de datos federales de antecedentes penales para fortalecer la evaluación de los solicitantes. Aseguró además que el procesamiento de casos continúa, aunque reconoció que podrían registrarse retrasos breves en la emisión de decisiones.
Nuevos requisitos para visas
Esta medida tomó por sorpresa a abogados de inmigración en todo el país, quienes recordaron un precedente reciente cuando la agencia pausó solicitudes de asilo tras un incidente de seguridad.
Expertos advierten que algunos solicitantes podrían ser citados nuevamente para completar procesos como la toma de datos biométricos, aunque aún no se han detallado los pasos a seguir.
En paralelo, el Gobierno estadounidense implementó un nuevo requisito para quienes soliciten visas de no inmigrante —incluyendo turistas, estudiantes y trabajadores temporales—: deberán declarar explícitamente que no temen persecución en sus países de origen.
La directriz del Departamento de Estado de los Estados Unidos instruye a los funcionarios consulares a formular dos preguntas clave: si el solicitante ha sufrido daño o maltrato en su país, y si teme experimentar algún tipo de persecución al regresar. Para continuar con el proceso, los solicitantes deben responder "no" a ambas interrogantes.
Especialistas en inmigración advierten que esta medida podría tener implicaciones importantes. Según el abogado Jaime Barrón, si una persona declara no temer persecución al solicitar su visa, pero posteriormente intenta pedir asilo en territorio estadounidense, podría enfrentar acusaciones de fraude o ver rechazado su caso.
Asimismo, Barrón señaló que las autoridades podrían intensificar la revisión de redes sociales de los solicitantes mediante herramientas de inteligencia artificial, lo que podría influir en la aprobación o rechazo de las visas.
El Gobierno sostiene que estas acciones buscan prevenir fraudes y reforzar la seguridad nacional, mientras que críticos consideran que podrían dificultar aún más el acceso a procesos migratorios para miles de personas.


