Adriano Espaillat celebra fallo que mantiene la ciudadanía por nacimiento en EE. UU.
La Corte Suprema reafirma la Decimocuarta Enmienda, que garantiza la ciudadanía a todos los niños nacidos en el país, rechazando intentos de exclusión

El congresista dominico-estadounidense Adriano Espaillat, celebró este martes la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos de mantener la ciudadanía por derecho de nacimiento, al considerar que el fallo reafirma una de las garantías constitucionales fundamentales del país.
En un comunicado, Espaillat sostuvo que el presidente Donald Trump "intentó eliminar una de las garantías constitucionales más claras de nuestra nación, y fracasó".
"La decisión de hoy reafirma un principio constitucional fundamental que ha definido a nuestra nación durante generaciones: todo niño nacido en Estados Unidos es ciudadano de Estados Unidos", expresó el legislador.
Espaillat recordó que el derecho a la ciudadanía por nacimiento está protegido por la Decimocuarta Enmienda de la Constitución y fue ratificado por la Corte Suprema en el caso Estados Unidos vs. Wong Kim Ark, de 1898.
Reacción oficial
Además, afirmó que el fallo "respalda el legado de la nación y rechaza cualquier intento excluyente de redefinir quiénes la integran".
"Ningún presidente tiene la facultad de decidir quién pertenece a Estados Unidos", agregó.
El congresista también criticó al movimiento MAGA, al señalar que promueve "una visión peligrosa y divisiva, arraigada en el miedo y la exclusión".
Finalmente, aseguró que el Caucus Hispano del Congreso continuará defendiendo la Constitución, las libertades civiles y las oportunidades para que "cada niño tenga la posibilidad de alcanzar el Sueño Americano".
Suprema bloquea orden de Trump
La Corte Suprema de Estados Unidos asestó un nuevo revés al presidente Donald Trump al declarar inconstitucional su orden ejecutiva que pretendía negar la ciudadanía por nacimiento a los hijos de inmigrantes indocumentados y de personas que se encuentran temporalmente en el país.
En una decisión de 5 votos contra 4, el máximo tribunal concluyó que la 14.ª Enmienda de la Constitución protege a prácticamente todas las personas nacidas en territorio estadounidense, independientemente del estatus migratorio de sus padres, por lo que un presidente no puede modificar ese derecho mediante una orden ejecutiva.
La medida había sido firmada por Trump en su primer día de mandato y permanecía suspendida mientras avanzaba una batalla judicial. La orden establecía que los hijos de inmigrantes que permanecieran ilegalmente en Estados Unidos o con visas temporales no obtendrían automáticamente la ciudadanía estadounidense.


