EE. UU. vuelve a debatir el horario de verano permanente, una medida que ya fracasó en los años 70
Una encuesta reciente revela que solo el 12% de los estadounidenses apoya el sistema actual de cambio de hora, mientras que casi la mitad se opone a él

Estados Unidos podría eliminar los cambios de hora dos veces al año si prospera un proyecto de ley aprobado esta semana por la Cámara de Representantes que establece el horario de verano permanente. La iniciativa revive un debate que el país ya enfrentó hace más de cinco décadas, cuando una medida similar fue derogada tras menos de un año debido al rechazo de la población.
Actualmente, el país adelanta los relojes una hora en primavera para adoptar el horario de verano y los retrasa en otoño para volver al horario estándar, con el objetivo de aprovechar más horas de luz durante las tardes de verano.
Sin embargo, el cambio semestral cuenta con poco respaldo ciudadano. Una encuesta de AP-NORC realizada el año pasado reveló que solo el 12 % de los adultos estadounidenses apoya mantener el sistema actual, mientras que casi la mitad se opone.
Proyecto de ley en discusión
La propuesta aún debe superar un paso clave. El proyecto de ley busca convertir el horario de verano en permanente, eliminando así la necesidad de ajustar los relojes cada marzo y noviembre.
Para entrar en vigor, la medida aún debe ser aprobada por el Senado y posteriormente promulgada por el presidente Donald Trump, quien ya ha expresado su apoyo a la iniciativa.
Entre quienes respaldan un horario único figuran la Asociación Médica Estadounidense (AMA) y la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño, organizaciones que consideran importante mantener ritmos biológicos más estables.
Historia del horario de verano
Un experimento que no funcionó. Aunque muchos estadounidenses rechazan cambiar la hora dos veces al año, la historia demuestra que mantener de forma permanente el horario de verano tampoco ha sido una solución popular.
En 1973, durante la crisis energética, el Congreso aprobó un período de prueba que establecía el horario de verano permanente desde enero de 1974 hasta abril de 1975.
La medida fue derogada en octubre de 1974, apenas nueve meses después de entrar en vigor, debido a las fuertes críticas de la ciudadanía.
- Una de las principales preocupaciones era que millones de estudiantes debían acudir a la escuela cuando todavía era completamente de noche durante el invierno, ya que el amanecer se retrasaba considerablemente.
Kevin Birth, profesor de Antropología del Queens College de Nueva York, recordó que entonces era un niño de primaria y todavía conserva ese recuerdo.
"Tenía que levantarme para ir a la escuela y parecía que era medianoche. Estaba completamente oscuro y seguía oscuro incluso cuando comenzaban las clases", relató.
Perspectivas actuales
¿Podría funcionar ahora? Los defensores de la propuesta sostienen que las condiciones actuales son diferentes a las de hace medio siglo.
El aumento del teletrabajo, los cambios en los horarios escolares y los avances en la investigación sobre el sueño podrían modificar la percepción pública sobre un horario permanente.
No obstante, Birth considera que si Estados Unidos decide volver a intentarlo, no bastará con dejar de cambiar los relojes.
Según el académico, también sería necesario revisar la distribución de los husos horarios del país, ya que las actuales cuatro zonas cubren territorios muy extensos, provocando diferencias significativas en la hora del amanecer entre las ciudades ubicadas en el extremo este y oeste de una misma zona horaria.
El debate, por tanto, no solo gira en torno a eliminar el cambio de hora, sino también a encontrar un equilibrio entre aprovechar más luz durante las tardes y evitar que millones de personas comiencen sus actividades diarias antes del amanecer durante los meses de invierno.

