Auxiliares de vuelo y pilotos tienen mayor riesgo de morir por cáncer debido a la radiación, según estudio
Los investigadores encontraron que ambos grupos presentaban un riesgo elevado de morir por cánceres como leucemia, linfoma, mieloma múltiple y cáncer de piel, entre otros

Los auxiliares de vuelo y los pilotos presentan un mayor riesgo de morir por cánceres relacionados con la exposición a la radiación que otros trabajadores, incluso quienes laboran con materiales radiactivos, según un nuevo estudio publicado en JAMA Internal Medicine.
La investigación analizó más de 12 millones de certificados de defunción en Estados Unidos y comparó la mortalidad por distintos tipos de cáncer relacionados con la radiación entre personas de más de 500 profesiones.
Los auxiliares de vuelo registraron la mayor proporción de muertes por este tipo de cáncer, seguidos por los pilotos. Los investigadores encontraron que ambos grupos presentaban un riesgo elevado de morir por cánceres como leucemia, linfoma, mieloma múltiple y cáncer de piel, mama, tiroides, próstata y sistema nervioso central.
Según el estudio al que tuvo acceso la agencia AP, los auxiliares de vuelo tenían aproximadamente un 50 % más de probabilidades de morir por un cáncer relacionado con la radiación que la población trabajadora en general, mientras que entre los pilotos el riesgo era alrededor de un 36 % mayor.
En términos absolutos, estos cánceres representaron aproximadamente el 6.9 % de las muertes entre los auxiliares de vuelo y el 6.7 % entre los pilotos, frente al 5 % registrado entre la población trabajadora en general.
Radiación en vuelos de gran altitud
La investigación señala que la radiación cósmica procede del espacio y que, aunque una cantidad limitada alcanza la superficie terrestre, la exposición aumenta a grandes altitudes, donde se encuentran las aeronaves durante los vuelos.
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Los investigadores consideran que estos resultados respaldan la posibilidad de que la exposición ocupacional a la radiación contribuya al riesgo observado. Sin embargo, reconocieron que el estudio no pudo determinar exactamente cuánta radiación recibió cada trabajador.
Los expertos australianos en radiación Catherine Olsen y Ken Karipidis, quienes publicaron un comentario sobre la investigación sin participar en ella, señalaron que los resultados aportan nuevas evidencias sobre la relación entre el trabajo en vuelos de gran altitud y el riesgo de cáncer, informó AP.
También destacaron que los auxiliares de vuelo y pilotos no presentaron un aumento similar en las muertes por cánceres que no están relacionados con la radiación.
Limitaciones del estudio
Los investigadores advirtieron que existen factores que podrían influir en los resultados. Entre ellos está la posibilidad de que algunas ocupaciones hayan sido clasificadas incorrectamente en los certificados de defunción.
Tampoco pudieron determinar la exposición individual a la radiación de cada piloto o auxiliar de vuelo ni descartar otros factores asociados con estas profesiones.
Uno de ellos es la alteración frecuente del ritmo circadiano provocada por el desfase horario, el cruce de zonas horarias y los horarios laborales irregulares, que también podría aumentar el riesgo de cáncer.
La Administración Federal de Aviación reconoce que las tripulaciones aéreas están expuestas a radiación ionizante. Sin embargo, según los investigadores, el Gobierno federal no establece límites de dosis ni exige un sistema de monitoreo para este tipo de exposición.
"No se puede gestionar una exposición que se ha decidido no medir", dijo Vishal Patel, autor principal del estudio y profesor de la Facultad de Medicina de Harvard.
Sara Nelson, presidenta de la Asociación de Auxiliares de Vuelo-CWA, sindicato que representa a unos 55,000 trabajadores, afirmó que los resultados refuerzan los reclamos para que la exposición a la radiación sea tomada con mayor seriedad.
"El riesgo es conocido, pero la tripulación no está capacitada ni informada. Y nadie asume la responsabilidad", declaró Nelson.
Los expertos recomendaron que las personas que trabajan regularmente en vuelos a gran altitud se sometan a revisiones anuales de la piel. También aconsejaron que las mujeres que desempeñan estas labores consideren realizarse mamografías con mayor frecuencia o a edades más tempranas
