Mujeres vestidas de rosa se manifiestan en apoyo a Lindsay Clancy durante juicio por la muerte de sus hijos
El abogado de Clancy argumenta que su clienta padecía una enfermedad mental y buscó ayuda antes de los hechos

Cientos de personas, en su mayoría mujeres vestidas de rosa, se manifestaron este jueves frente al tribunal donde se desarrolla el juicio contra Lindsay Clancy, acusada de matar a sus tres hijos, para expresar su apoyo y llamar la atención sobre la salud mental de las mujeres.
Unas 300 personas acudieron a la protesta, muchas con prendas que llevaban mensajes como "Creer", "Necesitaba ayuda" y "Paz para Lindsay", informó la agencia AP.
Los asistentes dijeron que el caso de Clancy los ha conmovido y que buscan generar conciencia sobre la manera en que el sistema de salud mental atiende a las mujeres.
El abogado de Clancy, Kevin Reddington, no niega que su clienta haya matado a sus hijos, pero sostiene que no debe ser considerada penalmente responsable porque padecía una enfermedad mental.
El juicio, que ha sido transmitido en directo, ha generado un amplio debate en internet y ha puesto el foco en la psicosis posparto, una enfermedad mental poco común que, según la defensa, afectaba a Clancy.
Reddington sostiene que la condición estuvo relacionada con el estrés, la falta de sueño y los cambios hormonales posteriores al parto y que su clienta también padece trastorno bipolar.
Después de estrangular a sus tres hijos, Clancy se lanzó desde una ventana del segundo piso de su vivienda y quedó paralizada de la cintura para abajo.
La defensa sostiene que buscó ayuda
Reddington ha argumentado que Clancy buscó ayuda en varias ocasiones antes de la muerte de sus hijos. Según el abogado, acudió a distintos proveedores de servicios ambulatorios, tomó medicamentos recetados, llamó a una línea de prevención del suicidio, visitó una sala de emergencias y se internó voluntariamente en un hospital psiquiátrico.
La fiscalía, sin embargo, sostiene que la exenfermera de partos planeó los asesinatos ocurridos el 24 de enero de 2023. Los fiscales aseguran que ideó una estrategia para sacar a su esposo de la vivienda enviándolo a buscar medicamentos para uno de sus hijos y comida para la familia.
También han cuestionado la seriedad de su intento de suicidio y han presentado testimonios de personas que afirmaron que Clancy no siempre tomaba los medicamentos que le habían recetado.
Clancy, de 36 años, se declaró inocente de los cargos relacionados con la muerte de sus hijos, Callan, Dawson y Cora, cuyas edades estaban entre los 8 meses y los 5 años.
La psicosis posparto, que es más grave y menos frecuente que la depresión posparto, afecta a aproximadamente entre una y dos de cada 1,000 mujeres después del parto, según los datos citados durante el juicio.
Una protesta en silencio
Los manifestantes permanecieron en silencio durante más de una hora antes de la audiencia del jueves. Fue la primera vez desde el inicio del juicio, hace casi un mes, que los simpatizantes de Clancy acudieron en un número tan elevado.
"Cuando alzamos la voz, las mujeres somos ignoradas, desatendidas y silenciadas", declaró April Vincent, una asistente legal de 52 años de Providence, Rhode Island. "Tenemos miedo porque nadie nos toma en serio".
Cuando el abogado Reddington salió del tribunal, los presentes respondieron con aplausos.
La organizadora de la manifestación, Renee Kimball, pidió a los asistentes confiar en que Reddington "tiene la misma garra que Lindsay".
Al finalizar la protesta, los participantes formaron un círculo, rezaron el Padrenuestro, levantaron los brazos y formaron corazones con las manos. Algunos también llevaron banderas de distintos países para mostrar que el respaldo a Clancy se extiende fuera de Estados Unidos.
Jeanne Zaborski, una enfermera jubilada de 72 años de Rockland, Massachusetts, dijo que espera que el caso contribuya a generar mayor conciencia sobre la salud de las mujeres después del parto.
"Es muy triste", dijo Zaborski. "Soy madre. Soy abuela. Tengo una hermana que tuvo problemas después del parto y es realmente muy triste. Espero que Lindsay reciba la atención que necesita y merece, y que otras mujeres se unan como lo hicimos hoy".
Capellana relata conversación con Clancy
Durante la audiencia del jueves también declaró Sheila Cavanaugh, capellana del Hospital Brigham and Women's de Boston, quien visitó a Clancy después de los asesinatos.
Cavanaugh dijo que durante su primera visita Clancy estaba inconsciente. Para el 31 de enero de 2023, ya estaba consciente y respiraba sin asistencia, aunque presentaba un estado emocional que describió como "muy neutro, con una expresión impasible".
La capellana dijo que "recuerda vívidamente" una de las primeras cosas que Clancy le manifestó.
"Mientras le tomaba la mano para consolarla, me dijo: ´Me alegra tanto que mis hijos estén a salvo´", contó Cavanaugh. "Le respondí a Lindsay desde un punto de vista teológico: ´Lindsay, tus hijos están a salvo. Están a salvo en el cielo con Dios´".
"Rezamos por ellos", dijo Cavanaugh, quien aseguró haber visto a Clancy más de 200 veces y haberla visitado en el hospital psiquiátrico estatal donde permanece.
Según Cavanaugh, Clancy también "aludió a que había oído una voz, y esa voz, según Lindsay, le dijo que si no obedecía la orden, ni ella ni sus hijos estarían a salvo".
Los fiscales cuestionaron a la capellana sobre por qué esa revelación no quedó registrada en las notas que realizó durante su atención a Clancy en el hospital.
"No estoy allí para evaluar al paciente; estoy allí para ser testigo de su sufrimiento", respondió Cavanaugh, quien aclaró que no tiene formación médica y que sus anotaciones no pretenden ser transcripciones literales de las conversaciones.
La capellana realizó su última visita a Clancy poco antes del inicio del juicio. Dijo que la acusada "habla con frecuencia de sus hijos".
"Los ama profundamente", dijo Cavanaugh. "Siente un dolor inmenso".


