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Ciudad de Massachusetts hace sus calles más difíciles para conducir y lleva cuatro años sin muertes de tránsito

Las modificaciones en Tufts Street buscan reducir la velocidad y mejorar la seguridad de los residentes

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Ciudad de Massachusetts hace sus calles más difíciles para conducir y lleva cuatro años sin muertes de tránsito
Vista aérea del centro de la ciudad de Somerville en la calle Beacon en primavera, ciudad de Somerville, Massachusetts MA, Estados Unidos. (SHUTTERSTOCK)

Somerville, una ciudad de Massachusetts situada al norte de Boston, está modificando deliberadamente sus calles para que resulte más difícil circular rápido en automóvil, como parte de una estrategia con la que busca reducir los siniestros viales y dar mayor espacio a peatones y ciclistas.

Un reportaje del periódico Boston Globe señala que el programa incluye calles más estrechas, reductores de velocidad, cruces elevados, curvas más cerradas, extensiones de aceras y puntos en los que dos vehículos no pueden pasar simultáneamente.

Somerville no ha registrado una muerte de tránsito en cuatro años, según reporta el diario este domingo.

La ciudad ya había informado al cierre de que acumulaba tres años consecutivos sin fallecimientos viales y que durante ese período había triplicado la instalación de medidas destinadas a reducir la velocidad de los vehículos.

El modelo forma parte de Vision Zero, una política adoptada por Somerville para eliminar las muertes y lesiones graves provocadas por el tránsito mediante modificaciones físicas de las vías, límites de velocidad y análisis de los lugares con mayor riesgo.

Intervenciones en Tufts Street

Una de las intervenciones más recientes se ejecutó en Tufts Street, en East Somerville.

La vía funcionaba como ruta alternativa para conductores que buscaban evitar el congestionamiento de McGrath Highway. Residentes habían denunciado exceso de velocidad y un alto volumen de vehículos que utilizaban la calle únicamente como atajo.

El nuevo diseño mantiene el tránsito en ambas direcciones, pero incorpora estrechamientos de la calzada, cruces elevados, aceras más amplias, áreas verdes y otras modificaciones destinadas a reducir la velocidad y desalentar el tránsito de paso.

La reconstrucción comenzó durante el verano después de aproximadamente un año y medio de consultas comunitarias, recopilación de datos y desarrollo del diseño.

La ciudad prevé inaugurar oficialmente el proyecto el martes 6 de octubre. También contempla la plantación de alrededor de 45 árboles.

Tufts Street ha sido clasificada como un "Neighborway", concepto utilizado por Somerville para identificar calles residenciales diseñadas con bajos volúmenes de tránsito y velocidades reducidas, que pueden ser utilizadas con mayor seguridad por peatones y ciclistas.

Diseño vial para reducir la velocidad

La política parte de un principio de diseño vial: calles amplias, rectas y con curvas abiertas facilitan velocidades mayores, mientras que carriles estrechos, cruces elevados y giros cerrados obligan al conductor a reducir la velocidad.

Brad Rawson, director de Transporte e Infraestructura de Somerville, explicó a The Boston Globe que la ciudad está aplicando esa lógica de manera inversa a la utilizada tradicionalmente para facilitar el tránsito vehicular.

Entre las medidas utilizadas están los llamados "pinch points", estrechamientos en determinados lugares de la vía que permiten el paso de un solo automóvil a la vez.

Cuando dos vehículos se encuentran, uno debe detenerse o ceder el paso.

La ciudad utiliza también reductores de velocidad de entre tres y cuatro pulgadas de altura, concebidos para que los vehículos circulen aproximadamente entre 10 y 15 millas por hora al atravesarlos.

Los datos obtenidos en otras calles muestran reducciones importantes.

En Sycamore Street, por ejemplo, antes de instalar los reductores el 50 % de los vehículos circulaba por encima de las 25 millas por hora. Después de la intervención, esa proporción cayó al 4 %, según mediciones municipales.

Una experiencia anterior en Powder House Boulevard produjo resultados similares: la proporción de automóviles que superaba el límite de velocidad pasó de aproximadamente la mitad de los vehículos a cerca del 5 %, de acuerdo con datos citados por The Boston Globe.

Resistencia entre conductores

Las modificaciones también han generado resistencia entre algunos conductores.

Residentes consultados por The Boston Globe cuestionaron que los obstáculos físicos sean suficientes para evitar que determinados automovilistas continúen conduciendo a velocidades elevadas. Otros consideran incómodo tener que negociar el paso con vehículos que circulan en dirección contraria en los estrechamientos.

Las autoridades, sin embargo, sostienen que parte del objetivo consiste precisamente en eliminar la sensación de que el conductor tiene una vía despejada en la que puede mantener una velocidad constante.

Somerville también selecciona los lugares donde coloca reductores y otras intervenciones utilizando datos sobre velocidad, cantidad de vehículos, historial de choques y cercanía de escuelas, parques y cruces utilizados frecuentemente por peatones.

En, la ciudad registró 646 siniestros de tránsito, 11 de ellos con lesiones graves, pero ninguno produjo fallecimientos.

Estrategia de calles seguras

Somerville adoptó formalmente Vision Zero en 2017 y posteriormente amplió las zonas con límites de 20 millas por hora a la mayoría de sus calles residenciales.

En aprobó además una ordenanza de "Calles Seguras" que obliga a incorporar elementos de seguridad para peatones, ciclistas y transporte público cuando se realizan proyectos de reconstrucción vial.

El plan de bicicletas de la ciudad contempla una red de 88 millas, de las cuales unas 40 corresponden a corredores considerados prioritarios que deberán construirse o ser mejorados antes de.

La política municipal parte de que los errores humanos en las calles continuarán ocurriendo, pero que el diseño de las vías puede reducir la velocidad y evitar que esos errores terminen provocando muertes o lesiones graves.

El caso de Tufts Street representa una aplicación directa de ese principio: una vía que anteriormente facilitaba el paso rápido de vehículos fue reconstruida para hacer ese desplazamiento más lento y destinar mayor espacio y seguridad a quienes caminan o utilizan bicicletas.

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