Técnicas simples, comprobadas científicamente, que te ayudan a dormir
¿Te cuesta dormir? Usa estas técnicas

Si tienes problemas para conciliar el sueño, debes saber que es algo que padecen muchas personas. Aquí repasaremos algunas técnicas sencillas que, además, están comprobadas científicamente.
El autor de estas sugerencias es Michael Mosley, médico y periodista de la BBC, que investigó y se dedicó a recopilar técnicas para que las personas puedan dormir sin dificultad.
Ventajas y desventajas de dormir con el ventilador por las noches
Baja tu respiración: es una técnica ideal para relajarse e implica respirar lenta y profundamente. Al hacer esto, se aprovecha un pequeño grupo de células en lo profundo del cerebro, llamado colectivamente locus coeruleus, que influye en la función cerebral.
Al reducir la velocidad de la respiración, se ralentiza la activación del locus coeruleus, que es quién rocía la hormona noradrenalina, que es la sustancia que te mantiene despierto.
Luz de la mañana: si sufres de insomnio, levántate todos los días a la misma hora de la mañana y asómate a la luz solar. De hecho, científicamente se ha comprobado que incide aún más en tu sueño la hora a la que te despiertas que la hora a la que te acuestas y esto se debe a la luz del día. Una ráfaga de luz matutina detiene la producción de la hormona del sueño, la melatonina, y le indica al cuerpo que el día ha comenzado. Así las cosas, se sucederán una serie de eventos y doce horas más tarde, comenzará a subir la melatonina y el sueño.
Levántate: parece contradictorio, pero es efectivo. Tu cama debería ser un lugar de disfrute asociado al sueño, no al insomnio. Por eso, si tienes sueño, levántate. Hay una serie de estudios que han determinado que esto incide positivamente y se ha probado en una terapia llamada control de estímulos.
Si te levantas cuando no te puedes dormir y sólo te acuestas cuando estás con somnolencia, se puede romper la asociación negativa con la cama.
Caliéntate: una ducha tibia puede ayudar. Recientemente un estudio determinó que aquellas personas que se tomaron una ducha caliente antes de dormirse, se durmieron hasta un 36 % más rápido que las que no, además de tener una mejor calidad de sueño y sentirse mejor al día siguiente.
