Fiscal exige eliminación de 4.700 casas de la venta de impuestos fiscales para proteger propietarios de viviendas de Nueva York
“Ahora es el momento de apoyar a los dueños de viviendas que trabajan duro, no de abrumarlos con una carga financiera indebida”

La Fiscal General de Nueva York, Letitia James y un grupo de 57 funcionarios electos, exigieron hoy al alcalde de la ciudad de Nueva York, Bill de Blasio, a retrasar la venta de los impuestos anuales y la carga sobre el agua, para proteger a los propietarios de viviendas mientras continúa la crisis de COVID-19.
En una carta al alcalde de Blasio, James y los funcionarios, pidieron la eliminación de más de 4.700 propiedades de clase 1 o edificios pequeños, que sirven como viviendas primarias, de la venta de hipotecas fiscales programada para el 4 de septiembre de 2020.
Dado que los neoyorquinos aún enfrentan una carga financiera significativa debido a la pandemia, la inclusión de estas casas en la venta de impuestos tributarios, solo agravará la crisis económica y resultará en que los propietarios de las casas, en su mayoría comunidades de color, potencialmente pierdan sus casas durante este tiempo.
"Ahora es el momento de apoyar a los dueños de viviendas que trabajan duro, no de abrumarlos con una carga financiera indebida. La venta de hipotecas fiscales tiene un impacto desproporcionado en las comunidades de color y sólo agravará las dificultades financieras que tantos ya están enfrentando en medio de una pandemia. Le corresponde al gobierno proteger a la gente, no patearla cuando ya está en el suelo", dijo la Fiscal James.
Cada año, el Departamento de Finanzas de la Ciudad de Nueva York (DOF por sus siglas en inglés), realiza una venta de hipotecas fiscales, en la que los impuestos sobre las propiedades no pagadas y las facturas de agua se venden en una subasta.
Los términos de la venta de impuestos fiscales para los neoyorquinos son dramáticos: recargos obligatorios del cinco por ciento, honorarios legales y una tasa de interés del 9 o 18 por ciento que se incrementa diariamente. Estos cargos adicionales pueden convertirse rápidamente de una carga fiscal relativamente pequeña, a una carga financiera excesiva, lo que finalmente empuja a los propietarios a la ejecución hipotecaria.
La ciudad generalmente lleva a cabo una vigorosa labor de divulgación entre los propietarios, para asegurarse de que los residentes que tienen deudas con la ciudad sean conscientes de que están en peligro de entrar en el proceso de venta de hipotecas, y conozcan los planes de pagos alternativos.
Sin embargo, este año, debido a las graves limitaciones que COVID-19 ha impuesto a los esfuerzos de divulgación, gran parte de este trabajo no se ha realizado a los mismos niveles que en años anteriores. Además, el alcalde de Blasio, anunció el 23 de agosto de 2020, que la venta se produciría el 4 de septiembre del año en curso, dando a los neoyorquinos solo una fracción del tiempo para planificar.
Como resultado, muchas familias e individuos vulnerables pueden no tener ninguna información sobre cómo quitar sus casas de la venta o incluso ser conscientes de que su propiedad está incluida en la venta.
"No podemos permitir que esta crisis de salud se convierta en una crisis de vivienda, que afectaría de manera desproporcionada a las comunidades minoritarias e insuficientemente atendidas y las desplazaría debido a la crisis económica que ha causado COVID", dijo el congresista Gregory Meeks, uno de los 57 funcionarios electos que firmó la petición.
"Me uno a la Fiscal General en el llamado a la Ciudad para que use su discreción y suspenda la venta de gravámenes tributarios durante la pandemia para que podamos proveer alivio provisional a las familias que luchan por llegar a fin de mes", finalizó.
