¿Por qué en Estados Unidos se vota siempre el primer martes de noviembre?
La tradición ha podido más que cualquier ley que ha intentado modificar la fecha de las votaciones

Hace más de 170 años la legislación de Estados Unidos estableció una fórmula para determinar de modo definitivo e inalterado la fecha de las elecciones, ya sean presidenciales o de medio término.
Para iniciar, se decidió que fueran en noviembre, porque es un mes de temperaturas templadas en todo el país y eso, hace más de un siglo y medio, contaba mucho.
Estados Unidos celebra sus elecciones el primer martes de noviembre por una ley dictada cuando era un país agrícola, y cuando las personas se desplazaban en carruaje o a caballo y solo votaban los hombres blancos.
En 1985, el Congreso decidió uniformar el hasta entonces caótico e inestable calendario electoral con la primera ley federal en establecer un día de voto común para toda la nación: el primer martes de noviembre.
Aquí la razón
En esa fecha había terminado la cosecha, todavía el clima permitía buenas condiciones en las vías y se evitaba que coincidiera con el cierre de cuentas de los comerciantes o la fiesta de Todos los Santos para los católicos, si las elecciones caían en el primer día del mes.
En ese Estados Unidos rural, la mayoría de los ciudadanos tenían que hacer un viaje largo para ir a votar a la sede del condado en los lentos transportes de la época ya mencionados.
Eso hacía imposible elegir el lunes como día electoral, ya que muchos tendrían que comenzar su trayecto el domingo, algo impensable al ser un día de iglesia y oración para los cristianos.

Políticamente incorrecto
El jueves era "políticamente incorrecto" porque ése era el día en que se celebraban las elecciones en Gran Bretaña, el antiguo poder colonial.
Las opciones eran entonces martes o miércoles. También los legisladores tuvieron en consideración que la jornada electoral no cayera en un primer día de mes, cuando los contadores y tenderos estaban más ocupados con sus balances.
De todas esas consideraciones, el Congreso decidió llevar a cabo las elecciones el primer martes de noviembre, estableciendo una tradición que se ha mantenido hasta ahora. Antes de 1845 las elecciones se realizaban en la primera semana de diciembre.
Según un archivo de la agencia EFE, el profesor de Política Gubernamental en el Colby College de Maine, Anthony Corrado, asegura que ha habido numerosos intentos de cambiar el día de votación, a un festivo federal o a dos días, como en otros países, pero ninguno ha tenido éxito.
Uno de esos intentos fallidos fue el proyecto de ley que presentó a finales de 2015 el antiguo congresista demócrata de Nueva York, Steve Israel, para que las elecciones pasaran a celebrarse el primer fin de semana completo de noviembre. Desde entonces, no se ha presentado una nueva solicitud de cambio.
"Votar debería ser fácil y accesible. Por eso en 1845 el Congreso decidió que votar en martes tenía sentido al ser el día más fácil para los agricultores en una sociedad agraria, pero los tiempos han cambiado”, expresó en ese entonces el congresista.
¿La organización “Why Tuesday?" ("¿Por qué martes?") tiene desde 2005 el cambio de día de votación como causa, sin lograr que se efectúe el cambio.
"Si podemos mover el Día de los Presidentes o el de Martin Luther King para conveniencia de los compradores, ¿por qué no podemos mover el día de las elecciones para conveniencia de los votantes?", pregunta esa asociación en su manifiesto.

Karen Veras