Omega no cumplió la mitad de su condena

La puesta en libertad de Antonio Piter de la Rosa, Omega, El Fuerte, como es conocido el merenguero urbano, ha generado reacciones de los diversos actores del sistema de justicia por la forma en que se hizo.

En el ordenamiento jurídico dominicano está establecido que, a la mitad de la pena cumplida, un condenado puede solicitar su libertad condicional.

Pero, ¿por qué si Omega cumplió la mitad de su condena no acudió al juez de ejecución de la pena a solicitarla? ¿Por qué fue un hábeas corpus y no una libertad condicional la solicitada por los abogados del cantante condenado a cinco años por violencia de género?

La respuesta estaría en un simple cálculo matemático. El Fuerte no había cumplido la mitad de la condena. Omega debía haber cumplido 30 meses en prisión para poder aplicar para una condicional. Sin embargo, a la fecha en que le fue concedida la libertad, 28 de diciembre, tenía 29 meses con 19 días en la cárcel de La Victoria, algo que no observó la fiscalía ni la jueza a quien se le dijo que el mambero tenía una prisión ilegal en virtud de que había cumplido la mitad de la pena.

La decisión de la jueza Marlenis Santos Rojas sienta un precedente que muchos han calificado como funesto para el sistema judicial debido a que el Código Procesal Penal establece que el juez de ejecución de la pena es el responsable de resolver todas cuestiones que se suscitan durante el cumplimiento de la condena. Algunos abogados entienden que, si la decisión no se revoca, entonces sería la vía mediante la cual cualquier condenado, por el delito que fuera, puede acudir ante un juez constitucional como el de hábeas corpus a solicitar su puesta en libertad.

¿Qué pasará con el fallo emitido por Marlenis Santos? ¿Qué pasará con Omega?

20190110 https://www.diariolibre.com

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