Codirector de Atapuerca: sin conciencia crítica solo somos monos inteligentes

  • Anima en su obra a tomar conciencia de que “somos una sola especie”
$!Codirector de Atapuerca: sin conciencia crítica solo somos monos inteligentes
Foto de archivo del codirector de las excavaciones de Atapuerca Eudald Carbonell.

BARCELONA. El arqueólogo y paleontólogo español Eduald Carbonell, codirector del yacimiento prehistórico de Atapuerca, uno de los más importantes del mundo, afirma que hasta que no adoptemos una “conciencia crítica de especie”, los seres humanos solo conseguiremos ser “monos inteligentes”.

“Solo somos monos inteligentes, nada más y nada menos”, asegura en una entrevista con Efe Carbonell, de 65 años, que acaba de publicar el libro “Elogio del futuro” (Arpa), un “ensayo con actitud de manifiesto” en el que invita a “pensar sobre nosotros mismos y a decidir cómo tiene que construirse el futuro”.

El arqueólogo, premio Príncipe de Asturias de Investigación en 1997, anima en su obra a tomar conciencia de que “somos una sola especie, el ‘homo sapiens’, por lo que todos somos iguales, independientemente de nuestra raza, cultura o religión”.

“Esta conciencia nos tiene que llevar a saber si queremos caminar todos juntos hacia algún lugar”, defiende Carbonell, especialista en evolución humana, que insiste en la necesidad de “intervenir en la sociedad para que sea crítica y no acepte todo lo que le impongan”.

Según Carbonell, el libro está “pensado para los y las jóvenes, para que reflexionen y tengan un pensamiento crítico cuando obtengan una capacidad operativa de mayores”, ya que “un político no puede transformar solo a la sociedad, sino que es la sociedad quién transforma a las personas”.

Una de las transformaciones clave de la sociedad, apunta el arqueólogo, es “el fin de la lucha de clases, que ha hecho que unas minorías extractivas controlen y dominen a la mayoría”.

La erradicación de la lucha de clases debería dar paso a “un sistema de pensamiento que beneficie a la ecología y a las relaciones”, defiende Carbonell, ya que “hemos vivido sistemas muy animales y poco humanos”.

“Por intereses económicos, no se han utilizado tecnologías que permitirían hacer un uso razonable de los medios que tenemos, porque sabemos que algunos son limitados y otros no, como el sol”, advierte el paleontólogo.

“Esta conciencia nos tiene que llevar a saber si queremos caminar todos juntos hacia algún lugar”.

“La economía es muy importante, cómo organizarla está relacionada con la conciencia crítica de especie. Por ejemplo, las materias primas han traído muchos problemas a los países y ahora hay algunos que cobran riquezas y otros que son pobres”, denuncia el autor.

Carbonell, vicepresidente de la Fundación del Yacimiento de Atapuerca (Burgos, norte de España), ha anunciado en varias ocasiones el fin del capitalismo, porque “a lo largo de la historia los sistemas han ido cambiando y el capitalismo ya tiene muchos años”.

El profesor compara el sistema económico con la extinción de las especies, que siempre siguen un mismo patrón: “emergen, se desarrollan y desaparecen”.

El arqueólogo también asume que “en poco tiempo generaremos diversidad, tendremos gente modificada genéticamente y cíborgs (organismos cibernéticos). Será muy interesante porque seremos grupos parahumanos muy parecidos pero a la vez muy distintos, tanto por su origen como por su forma”.

La compatibilidad de la tecnología y la humanización siempre ha sido posible, según Carbonell, que defiende que “la tecnología ha contribuido a hacernos más humanos” ya que es lo que nos diferencia del resto de animales.

Considera que “llegar a ser humano es un proceso al que estamos acercándonos” y cree que “todo lo que puede venir en el futuro cuando se acabe la crisis que estamos viviendo puede ser muy bueno para la especie”.

Según este autor de centenares de artículos científicos, los retos más inminentes para nuestra especie consisten en cuestionarnos “cuántos queremos ser en el planeta, cómo extraer la energía para sobrevivir en condiciones y si seremos capaces de vivir fuera de nuestro planeta”.

También hay que asumir, según el prehistoriador, que la inmortalidad puede “acabar siendo una realidad”, aunque reconoce que “es tan importante hacer la vida interesante y buena para todos como saber que se acaba”.

EFE
20180401 https://www.diariolibre.com

+ Leídas