Directores escuelas y docentes: “Debieron consultarnos sobre las clases a distancia”

  • Otros se preparan para adecuarse a la realidad y elaboran estrategias para impartir clases interesantes
25/10/2020, 10:28 PM
Educadores “superhéroes” de Cristo Rey darán la bienvenida a los estudiantes salesianos. (Katherine Beco)

Para algunos directores de escuelas públicas y docentes, el Ministerio de Educación -Minerd- debió consultarles al momento de planificar que las clases del año escolar 2020- 2021 se realicen a distancia y virtuales. En tanto, otros favorecen la medida y ya están adoptando estrategias para ofrecer la docencia de forma entretenida.

Las autoridades educativas sueñan con el escenario ideal, pero las brechas educativas y virtuales son una realidad, así como los efectos de las crisis económica y sanitaria. Ese es el análisis del sacerdote Manuel Ruiz, director de la Escuela Técnico Profesional Movearte. Dicho plantel tiene 1,530 estudiantes inscritos y cuenta con 210 maestros para el próximo año escolar.

Para él no existen condiciones para las clases a virtuales, pues hay un gran problema de conectividad, que pone en riesgo que por gran demanda del servicio, el servicio de internet colapse. Considera que hay muchas cosas que a la fecha el Minerd no ha podido cumplir, como garantizar que todos tengan dispositivos electrónicos y dar un subsidio para garantizar que todos los alumnos puedan tener internet en sus casas. “Un Estado quebrado no puede hacer eso”, analiza.

Ruiz cuestionó que aun los directores de Distrito no estén nombrados aunque los regionales sí lo estén. Por esas y otras debilidades afirma hay que sacar “la política” del Minerd.

Clases presenciales

Debido al “gran problema de conectividad” existente dijo que Movearte se ha estado preparando “para todo”. En ese sentido, si tienen internet, lo usarán, pero si no cuentan con ese servicio utilizarán otros mecanismos, como las clases grabadas por audio y video, a través de su estudio. Contemplan colgar materiales educativos en la nube y en su cuenta de Youtube, entregarlos en una memoria USB o enviarlos por whats app. “No estamos cerrados a la posibilidad del modo presencial. Aunque no sea siempre, los muchachos puedan venir. ¿Por qué? Porque los pequeños sobretodo no aguantan un zoom. Esos muchachos no pueden ser formados de esa manera”, precisó.

Criticó que a los niños y jóvenes se les impida ir a la escuela, mientras si pueden ir con sus familias a los supermercados, plazas comerciales, cine, hoteles, restaurantes y otros.

Reveló que ha dicho a los progenitores que, al menos una vez a la semana, pueden enviar a sus hijos a clases, cumpliendo protocolos de seguridad sugeridos.

Al cuestionársele sobre si no tiene temor de violar las disposiciones oficiales, respondió que una gran cantidad de colegios privados ofrecen las clases presenciales desde hace mucho.

“¿Con qué ley tú puedes decir que una clínica puede recibir a todos los pacientes que quieran y la escuela a los muchachos no? En un colmado, una farmacia...”.

Y señala más debilidades: “Dime, ¿cuántas escuelas pueden tener mil muchachos conectados simultáneamente? Se va la luz. ¿Qué hacemos? Se va el paquetico. ¿Qué hacemos? Si tú tienes cuatro hijos, tienes que tener cuatro dispositivos inteligentes”.

Ante el panorama, el exministro de Educación, Andrés Navarro, recomendó implementar un sistema de tutorías semanales, que permita la retroalimentación de alumnos con maestros, se revisen las tareas asignadas y respondan dudas e inquietudes. Eso, tomando en cuenta las debilidades que implica establecer las clases a distancia por televisión y radio o de forma virtual, sistema que él favorece ante los riesgos del Covid-19.

Afirma que para variar esa decisión, el Minerd requiere del visto bueno de las autoridades sanitarias.

Las tutorías

Las tutorías, entiende, también pueden ser una solución ante la brechas virtual y educativa, en los lugares sin servicio de energía eléctrica o de internet. Reconoció que las autoridades educativas enfrentan un momento critico.

Adoptan estrategias

Otro plantel es el Centro Educativo Antonio Duvergé (primaria) que cuenta con 43 docentes y 700 alumnos inscritos. Ofrecen cuatro sesiones para niños con autismo y síndrome de down.

Su directora, Ana María Corporán, no está de acuerdo con las clases presenciales porque la alta incidencia de contagios en la zona constituye un gran riesgo que los niños no entienden.

Afirmó que para enfrentar el nuevo reto, ese plantel ha hecho un trabajo arduo, que incluye, además de la capacitación a los maestros, la creación de una base de datos para contactar a las personas que acompañarán a los alumnos mientras reciban clases. Buscan lograr que las clases sean entretenidas.

Coincide con ella el director docente de la escuela (primaria) parroquial Cristo Rey, Víctor Reinoso, quien cree que dar clases presenciales sería muy riesgoso, sobretodo para los niños en condiciones vulnerables. Ese centro cuenta con 703 alumnos inscritos y 29 docentes.

No obstante, reconoció las limitaciones existentes y que muchos estudiantes no tienen ni para comprar “paqueticos”. Usarán whats app como la alternativa más práctica, tomando en cuenta la escolaridad de sus padres.

Admite que apenas comenzó a recibir dispositivos electrónicos y que han formado a los maestros en usar las plataformas Moodle, Microsoft Teams, WhatsApp y Classroom. También, a través del “aula virtual” del Minerd.

“Hemos encontrado docentes a los que su encuentro con la tecnología ha sido un trauma abrumador”, expresa Reinoso.

Una maestra “a la antigua” abrumada por clases virtuales

Carmen Ramírez es profesora de ciencias naturales y educación artística del sexto grado de primaria. Trabaja en la Escuela Santa Teresa de Jesús, ubicada en la zona universitaria.

Aturdida, respira profundo y se ríe, antes de contestar preguntas de reporteros de Diario Libre. Reconoció que es “una maestra a la antigua”. “Estoy abrumada. Son muchas informaciones en muy poco tiempo”, admitió. Con 24 años de experiencia, que le cambien el modelo educativo por el coronavirus es como “iniciar de nuevo”.

Baja la cabeza y con ella su mirada va hacia el escritorio que compartía con su colega, Elpidia Castillo, quien también imparte docencia en el sexto grado. La profesora, más joven que ella, le servía de entrenadora en plataformas digitales. “Es difícil pero tenemos que dar el todo por el todo”, afirmó Ramírez.

Castillo, quien tiene 17 años siendo maestra, manifestó: “Es complicado y sabemos que tenemos que montarnos en el barco y agarrar el timón bien agarrado pero no tomaron en cuenta que nuestra sociedad, nuestro sistema educativo no es tecnológico”.

Agregó que debieron adiestrar con más tiempo a los docentes y dialogar con ellos y con los padres porque son “los que conocemos la realidad de los estudiantes”.

Ella y María Tavarez, directora de la Escuela (primaria) Santa Teresa de Jesús, favorecen que se establezcan protocolos para impartir docencia presencial. “Somos los que conocemos la realidad de nuestros niños y de sus padres. Debieron tomar en cuenta nuestra opinión”, recalcó Castillo.

La directora de ese plantel, que estaba a su lado, explicó que tiene maestros “de los de antes”, sin destrezas cibernéticas. “Debieron consultarnos porque somos los que conocemos e implementamos el sistema educativo”.

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