2019 año de resistencia en O.Medio y norte de África entre represión, dice AI
Isaac J. Martín
Beirut, 18 feb (EFE).- Oriente Medio y el norte de África han visto en 2019 signos de 'esperanza' de un cambio en la región en este 'año de resistencia', como lo calificó hoy la organización defensora de los derechos humanos Amnistía Internacional (AI), pese a que los gobiernos hayan 'aplastado' unas amplias protestas que no se vivían desde 2011.
En una rueda de prensa en Beirut, la directora de Oriente Medio y el norte de África para AI, Heba Morayef, aseguró que 'la esperanza sigue viva' con las protestas registradas en Argelia, Irak, el Líbano e Irán, entre otros países, 'a pesar de la represión que hubo por parte de las autoridades'.
Algunas de esas movilizaciones continúan a día de hoy, pero el saldo ha sido trágico.
En Irak ha habido al menos 500 muertos y existen 'informes creíbles' de que las fuerzas de seguridad mataron a más de 300 personas en solo cuatro días, 136 personas han sido arrestadas por expresar sus ideas por internet y 118 defensores de derechos humanos fueron procesados en 2019, según el informe anual de AI sobre el estado de los derechos humanos que engloba a diecinueve países de la región.
SIGNOS DE ESPERANZA
'2019 fue un año de resistencia en Oriente Medio y el norte de África. También fue un año que demostró que la esperanza sigue viva y que, a pesar de las sangrientas secuelas de los levantamientos de 2011 en Siria, el Yemen y Libia y la catastrófica disminución de los derechos humanos en Egipto, la fe de las personas en el poder colectivo para movilizarse por el cambio' se vio reavivada, de acuerdo con el texto.
'Creo que 2019 es el año más interesante que hemos visto desde 2011 en términos de movimientos de protesta que duran (...) Lo que destaca en 2019 es la inspiración en diferentes países y movimientos de protesta', indicó a Efe Morayef.
En 2011 se vivió la conocida como 'Primavera Árabe', que cambió el rumbo de la región y derrocó a dictadores, como en Egipto o Libia, aunque nueve años después no se han cumplido las expectativas de los manifestantes y en algunos casos, incluso, se ha regresado al autoritarismo.
Morayef señaló que la ola de protestas en 2019 es 'diferente' a las revueltas populares de 2011 porque 'se trata de un momento diferente' y no una continuación de la primera, aunque, a su juicio, los manifestantes 'han mejorado y aprendido de los errores' del pasado.
Además, se trata de una generación diferente en una región en la que, según la ONU, casi la mitad de la población es joven o menor y cuenta con la tasa más alta de desempleo juvenil en el mundo, donde hasta un 40 % de mujeres jóvenes no tiene empleo.
Pero, al igual que en 2011, 'la reacción de las autoridades continuará' siendo violenta, alertó la representante de la ONG.
AI subrayó que, a pesar de la 'impunidad continua y generalizada' en la región, se dieron algunos pasos 'pequeños, pero históricos', hacia la rendición de cuentas por las violaciones de los derechos humanos.
La organización puso como ejemplo 'el anuncio de la Corte Penal Internacional (CPI) de que se cometieron crímenes de guerra en los territorios palestinos ocupados', así como 'el informe final de la Comisión de la Verdad y Dignidad de Túnez' y los 'avances limitados en los derechos de las mujeres' en Irán y Arabia Saudí, aunque en este último país quedaron eclipsados por las feministas encarceladas 'injustamente por su activismo'.
OÍDOS SORDOS A LOS MANIFESTANTES
'En lugar de escuchar las quejas de los manifestantes, los gobiernos han recurrido una vez más a la represión implacable para silenciar a los críticos pacíficos, tanto en las calles como en internet', apuntó AI en su informe.
Irak ha sido uno de los países más afectados por la represión, tras el estallido de un movimiento popular el pasado octubre en protesta por el sectarismo y la corrupción, algo similar a lo que ocurre en el Líbano, donde prosiguen las protestas a día de hoy.
Razaw Salihy, investigadora de AI para Irak, afirmó a Efe que 'no hay signos' de que los manifestantes en Irak abandonen las movilizaciones o de que estén 'cansados', a la espera de que se forme un nuevo Ejecutivo este mes.
'Si las cosas no van bien con el nuevo Gobierno, es probable que veamos cómo las protestas van a más', agregó. EFE
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