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Acusan a militar retirado por exterminio de indígenas ixiles en Guatemala

Guatemala, 4 nov (EFE).- La Fiscalía de Guatemala acusó a un militar retirado de genocidio y delitos de lesa humanidad por su implicación en masacres contra miles de indígenas entre 1978 y 1982 con la intención de intentar exterminar a este grupo étnico, en tanto que la imputación continuará el martes contra otros dos militares.

Durante la audiencia celebrada ante el Juzgado de Mayor Riesgo B, dirigido por Miguel Ángel Gálvez, el Ministerio Público imputó los delitos en el marco de esta querella penal presentada desde el año 2000 por la Asociación para la Justicia y Reconciliación en contra del alto mando militar del Gobierno de Romeo Lucas García.

Ahí estaban presentes el jefe de Estado Mayor en esa época, Manuel Benedicto Lucas García; el de Inteligencia, Manuel Antonio Callejas y Callejas; y el de Operaciones, César Octavio Noguera Argueta, como responsables de haber dirigido una campaña militar contra la población civil de varios municipios.

En el marco de esta causa conocida como 'Genocidio Ixil', la Fiscalía de Derechos Humanos acusó a Benedicto Lucas, de 87 años y originario de Cobán, de no detener las masacres en contra de la población ixil a pesar de poder hacerlo por rango militar y de tener total conocimiento y potestad sobre los actos llevados a cabo en esta área.

Supuestamente este hombre, que llegó a ser general de Brigada antes de jubilarse hace ya más de 30 años, dirigió las tropas del Ejército contra la población del triángulo ixil, 'objetivo' de esta operación, contra la que se perpetraron más de una treintena de masacres.

Estas dejaron 1.128 personas muertas, 23 aldeas arrasadas, 97 muertes selectivas, 117 muertes por desplazamiento forzado y persecución, 26 casos de violencia sexual y 53 casos de desaparición forzada.

A Benedicto Lucas, que dotó de todos los recursos a las brigadas y comandos, lo acusan de dirigir 'una fuerte ofensiva' en esta área, teniendo conocimiento 'en tiempo real' de los resultados contra la población civil no combatiente para 'destruir al grupo étnico maya ixil'.

El Ministerio Público, que mencionó algunas entrevistas que el militar concedió a diversos medios de comunicación en diferentes años, dijo que el anciano, casado y con 7 hijos, dijo que era necesario ir 'disminuyendo la población en el mundo' para evitar una sobrepoblación y que para ello había que 'destruir cierto número de pueblos'.

En este sentido, señaló al militar retirado de arrasar comunidades, 'a menudo' con fuego, y sometiendo al pueblo de hambre, muerte, frío o enfermedad en 'condiciones infrahumanas' que obligaba a los indígenas a vivir en la montaña bajo bombardeos y disparos 'indiscriminados'.

A los capturados 'se les torturó' y en el caso de las mujeres y niñas se les 'sometió a violencia sexual', hechos que ilustran 'una clara intención de destruir una parte sustancial del grupo étnico maya ixil' que también incluyó la transformación de iglesias en centros de detención y tortura, así como bases militares.

Este 'cerco militar a la población ixil', con un control militarizado y obligando a la gente a ir a la guerra para atentar 'contra sus propios familiares y vecinos', propagando el terror entre los supervivientes, incluyen actos 'inhumanos', violencia sexual o muertes de manera selectiva.

En esta línea, la Fiscalía mencionó algunos casos particulares, como cuando el 27 de agosto de 1981 unos militares llegaron de noche a la casa de Domingo, a quien amarraron de manos y cuello sin que su familia pudiera hacer nada y lo arrastraron.

No fue hasta días después cuando su familia lo encontró en una fosa semidesnudo y sin vida.

Entre los casos de desaparición forzada se encuentran hechos registrados en el Antiguo Destacamento Militar de Cotzal, donde la población era citada sin regresar a sus casas y donde la Fundación de Antropología Forense de Guatemala encontró varias osamentas, algunas de las cuales fueron identificadas.

Benedicto Lucas, que ya fue condenado por la desaparición forzada en 1981 del menor Marco Antonio Molina Theissen y de los delitos contra los deberes de humanidad y de violación agravada contra Emma Guadalupe Molina Theissen, hermana del desaparecido, también debe enfrentar un juicio por 565 osamentas halladas en una zona militar.

La Fiscalía tiene previsto continuar este martes presentando los documentos en contra de Benedicto Lucas, así como comenzar con la imputación contra los otros dos implicados, Noguera Argueta, de 77 años y retirado del Ejército en 1991 tras 42 años en la institución, y Callejas y Callejas, de 80 años, casado y con dos hijos, que fue general de división.

Estos crímenes se dieron en el marco del conflicto bélico (1960-1996) que dejó también un millón de desplazados internos y tuvo su final después de que ambas partes acordaran 12 convenios, el primero en 1991 y el último el 29 de diciembre de 1996.

Los Acuerdos de Paz de 1996 se firmaron el 29 de diciembre en el Palacio Nacional de la Cultura entre el Estado de Guatemala y la guerrilla, después de una guerra civil que dejó alrededor de 45.000 personas desaparecidas y otras 200.000 asesinadas.

EFE

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