Aeropuerto de Saná cumple dos semanas sin recibir ayuda por cierre de hutíes
Saná, 23 sep (EFE).- El Aeropuerto de Saná, utilizado para envíos humanitarios de la ONU y otros organismos internacionales, cumple este miércoles dos semanas de cierre, después de que los rebeldes hutíes del Yemen parasen su actividad el 9 de septiembre por la escasez de combustible en las zonas que controlan.
'El aeródromo todavía está fuera de funcionamiento', indicó hoy a Efe una fuente del Departamento de Información del Aeropuerto de Saná, controlado por el movimiento chií, que pidió el anonimato.
La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) confirmó la semana pasada en un comunicado que los hutíes 'anunciaron la suspensión de todas las operaciones en el aeropuerto internacional a partir del 9 de septiembre por lo que describieron como reservas insuficientes de combustible'.
Según la fuente del aeródromo, en los últimos 14 días sólo se ha permitido aterrizar el 15 de septiembre a un avión de la ONU para trasladar a una delegación hutí, ahora reunida en Ginebra con el Ejecutivo de Abdo Rabu Mansur Hadi para dialogar sobre un intercambio de prisioneros.
'No hay indicios de que vaya a retomar su funcionamiento en pronto a no ser que se proporcione combustible', concluyó la fuente.
La OCHA alertó en su comunicado de la semana pasada de que el cierre del aeropuerto ha retrasado el envío de ayuda médica 'crucial', como 100 toneladas métricas de equipos de respuesta contra el coronavirus y 2 millones de dosis de vacunas contra la polio.
Esto pone 'en peligro' las vidas de las personas que necesitan estos productos de 'forma urgente', indicó la agencia de Naciones Unidos, al agregar que la suspensión de vuelos a Saná también ha afectado 'severamente' el proceso de rotación y de despliegue de personal humanitario internacional.
Los rebeldes aseguran que en el mar Rojo hay más de una veintena de embarcaciones con derivados del petróleo retenidas en aguas internacionales desde hace meses, esperando la aprobación del Gobierno de Hadi y de la coalición liderada por Arabia Saudí para acceder al puerto de Al Hudeida.
El país, golpeado de tanto en tanto por crisis de combustible de diversa intensidad a causa del conflicto, importa el 70 % de su comida y gasolina a través de Al Hudeida, todavía controlada por los hutíes por disputas sobre la implementación del acuerdo alcanzado en 2018 para su retirada de la ciudad portuaria.
El Ejecutivo de Hadi suspendió las autorizaciones para la importación de combustible hace más de tres meses tras acusar a sus rivales de retirar 75.000 millones de dólares provenientes de aranceles y otras tasas a la importación de petróleo para financiar su campaña militar. EFE

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