AI denuncia que sofware espía israelí se usa contra un activista en Marruecos
Jerusalén, 22 jun (EFE).- Amnistía Internacional (AI) denunció hoy que la empresa israelí NSO proporcionó herramientas al Gobierno de Marruecos para espiar al periodista y activista Omar Radi, pese a que la empresa se había comprometido a no contribuir a la persecución de defensores de derechos humanos.
NSO facilitó 'una campaña sostenida' del Ejecutivo marroquí para vigilar a Radi, su teléfono 'fue objeto de múltiples ataques' y se usó 'una nueva técnica sofisticada' para instalar el software espía Pegasus a este reportero independiente que colabora con medios marroquíes e internacionales, asegura AI.
Danna Ingleton, directora adjunta de la sección tecnológica de esta organización, denuncia que 'incluso después de que se presentaran pruebas escalofriantes de que el software espía' de NSO se utilizaba en Marruecos para rastrear a activistas, la empresa israelí 'eligió mantener al Gobierno marroquí como cliente'.
AI considera que si la propia firma israelí 'no impide que su tecnología se use' para cometer abusos, entonces 'se le debería prohibir venderla a gobiernos que probablemente la usen' para violar los derechos humanos.
Las autoridades marroquíes son en última instancia responsables, afirma esta ONG internacional, pero acusa a NSO de 'contribuir a estos abusos al mantener al Gobierno como cliente hasta al menos enero de 2020'.
Tras las alegaciones de AI, NSO emitió un comunicado en el que aseguró que investigará el asunto en caso de ser necesario, informó esta mañana la radio del Ejército israelí.
En febrero de 2020, AI analizó el teléfono de Radi y determinó que este había recibido una serie de ataques que permiten 'controlar, interceptar y manipular el tráfico de internet' del dispositivo sin que el usuario este se dé cuenta, y redirige su navegador 'a un sitio web malicioso' que instala el sistema Pegasus en el móvil.
Amnistía Internacional resalta que en los últimos años Radi ha sido una de las voces críticas que ha informado sobre la vulneración de derechos humanos del Gobierno, la corrupción y los vínculos entre los intereses corporativos y políticos del país, lo que le ha llevado a 'ser blanco de las autoridades marroquíes'.
El pasado marzo, este reportero fue condenado a cuatro meses de prisión por 'injurias a un juez' por un tuit crítico contra una sentencia que condenó a unos activistas. EFE

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