Al menos 153 muertos en RDC en un mes por los ataques de rebeldes ugandeses
Kinshasa, 6 dic (EFE).- Al menos 153 civiles han muerto en poco más de un mes en el noreste de la República Democrática del Congo, RDC) por ataques de rebeldes ugandeses de las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF), confirmó hoy a Efe el Centro de Estudios por la Promoción de la Paz, la Democracia y los Derechos Humanos (Cepadho).
Según los datos de esta oenegé local, esas personas perdieron la vida en matanzas perpetradas en la ciudad de Beni, en la provincia de Kivu del Norte, desde el pasado 30 de octubre, cuando el Ejército congoleño lanzó una operación contra los rebeldes.
'Denunciamos esta serie de masacres que eleva a 153 el número de civiles asesinados por terroristas islamistas de las ADF', declaró a Efe por teléfono el coordinador adjunto de Cepadho, Omar Kavota.
'Ellos actúan en represalia por la ofensiva a gran escala emprendida en su contra por el Ejército desde el 30 de octubre de 2019', subrayó Kavota.
Esa serie de ataques ha provocado airadas protestas de la población por la falta de seguridad.
El pasado mes, cientos de personas saquearon la sede de la Misión de la ONU en RDC (MONUSCO) en Beni en protesta por su 'pasividad' ante las incursiones letales de los rebeldes ugandeses y seis civiles murieron al ser dispersados por las fuerzas del orden con fuego real, según denunciaron activistas de la sociedad civil local.
Las ADF empezaron su campaña violenta en 1996 en el oeste de Uganda como contestación política al régimen del presidente ugandés, Yoweri Museveni, pero la presión militar forzó su repliegue a la frontera con la RDC, desde donde efectúan incursiones en Kivu del Norte, sobre todo para saqueos y lograr aprovisionamientos.
Su programa es difuso, más allá de una posible conexión con la organización yihadista del Estado Islámico (EI) y un repetido 'modus operandi', ocultándose y escapando a las operaciones militares gracias a una geografía montañosa.
El noreste de RDC lleva años sumido en un largo conflicto alimentado por las milicias rebeldes y los ataques de soldados del Ejército regular, todo ello bajo la supervisión de la MONUSCO, que tiene desplegados más de 18.000 efectivos en el país.
Esos grupos armados dificultan también la respuesta al brote de ébola que afecta a las provincias de Kivu del Norte e Ituri desde agosto de 2018 y que ya ha causado 2.207 muertos, de acuerdo con los últimos datos oficiales. EFE
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