Al Sisi asegura que una intervención de Egipto en Libia sería 'legítima'
El Cairo, 20 jun (EFE).- El presidente egipcio, Abdelfatah al Sisi, afirmó hoy que una intervención de Egipto en Libia tendría 'legitimidad internacional' conforme a la Carta de Naciones Unidas, dos semanas después de haber lanzado una iniciativa diplomática para tratar de poner fin al conflicto en el país vecino.
En un discurso televisado ante los altos mando del Ejército, el mandatario aseguró que 'cualquier intervención directa por parte del Estado egipcio tiene legitimidad internacional en el marco de la Carta de Naciones Unidas, el derecho a la autodefensa y en base al único poder legislativo electo por el pueblo de Libia, la Cámara de Representantes' con sede en Tobruk (este del país magrebí).
Ese Parlamento y el mariscal Jalifa Hafter, hombre fuerte del este de Libia que lidera el autodenominado Ejército Nacional Libio, cuentan con el apoyo de Egipto en el conflicto armado y político contra el Gobierno de Acuerdo Nacional apoyado por la ONU y con sede en Trípoli (oeste).
Al Sisi explicó que los objetivos de esa intervención serían 'proteger las fronteras occidentales del Estado (...) de las amenazas de las milicias terroristas y los mercenarios', 'apoyar el restablecimiento de la seguridad y la estabilidad en Libia como parte integral de la seguridad y la estabilidad de Egipto' y 'evitar el derramamiento de sangre' de los libios.
Además, trataría de imponer un 'alto el fuego inmediato' y el comienzo de negociaciones para lograr una 'solución política global' bajo los auspicios de Naciones Unidas, en base a las conclusiones de la conferencia de Berlín del pasado enero y a la reciente iniciativa de El Cairo.
Precisamente, hace dos semanas Al Sisi presentó en la capital egipcia una iniciativa de paz, en presencia de Hafter y del presidente del Parlamento de Tobruk, Aguila Saleh.
La propuesta consiste en la entrada en vigor de un alto el fuego inmediato, la retirada de los mercenarios extranjeros que luchan en ambos bandos del conflicto y el desmantelamiento de las milicias libias, para dar comienzo a un proceso de paz interlibio que ponga fin a la guerra en la que se encuentra sumido el país desde 2011.
El plan obtuvo el apoyo de la ONU y de algunos aliados de Hafter, como Emiratos Árabes Unidos, pero a él no se adhirió el Gobierno de Trípoli, que en las últimas semanas lleva a cabo avances sobre el terreno frente a las fuerzas del mariscal.
Muchas veces se ha especulado con la intervención de Egipto en Libia, pero sólo en una ocasión en 2015 el Ejército afirmó haber lanzado bombardeos contra milicias islamistas vinculadas al grupo Estado Islámico en el este del país, en respuesta al asesinato de una veintena de cristianos egipcios a manos de los radicales. EFE

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