Alíev dice que Armenia debe cumplir pacto de alto fuego pese a crisis interna

Bakú, 26 feb (EFE).- El presidente azerbaiyano, Ilham Alíev, dijo hoy que la crisis política que sufre Armenia tras su derrota en la guerra en Nagorno Karabaj 'es un asunto interno', pero no debe impedir el cumplimiento del acuerdo que puso en noviembre pasado fin a 44 días de guerra en el territorio separatista de Nagorno Karabaj.

'Hay una situación de crisis ahora en Armenia. No me gustaría comentar sobre sus procesos internos. Nunca interferimos en los asuntos internos de otros países, especialmente en un momento tan delicado, pero los resultados de la guerra permanecen sin cambios y el acuerdo trilateral del 10 de noviembre de 2020 debe implementarse', dijo el jefe de Estado azerí en una rueda de prensa.

El Ejército armenio exigió el jueves la dimisión del primer ministro armenio, Nikol Pashinián, quien calificó este llamamiento de un intento de Golpe militar.

La gota que colmó el vaso fueron unas declaraciones del mandatario sobre las supuestas deficiencias de los misiles tácticos de fabricación rusa Iskander durante la guerra que fueron criticados por el subjefe del Estado Mayor, que fue cesado de inmediato.

Tanto Rusia como Alíev hoy ante periodistas extranjeros han dicho que no se utilizaron los Iskander en la guerra de Nagorno Karabaj.

En opinión de Alíev, si Armenia no cumple el acuerdo, firmado por él mismo, el primer ministro armenio, Nikol Pashinián, y el presidente ruso, Vladímir Putin, a modo de garante del alto el fuego, 'se encontrará en una situación aún más difícil'.

La mayoría de los nueve puntos del acuerdo de cese al fuego ya se han implementado, pero hay algunos aspectos bajo discusión actualmente, según Alíev, para quien Armenia no tiene otra solución que aceptar 'la nueva realidad' que supone la victoria de Bakú en la guerra por el Karabaj, territorio internacionalmente reconocido como parte de Azerbaiyán pero poblado por armenios étnicos.

El presidente azerbaiyano aseguró además que se han devuelto todos los prisioneros de guerra a Armenia y los cuerpos de más de mil soldados armenios caídos hallados tras el fin de las hostilidades.

No obstante, dijo que más de 60 soldados armenios son 'terroristas' y por tanto no considerados prisioneros de guerra.

Alíev no descartó normalizar las relaciones con Armenia y firmar en algún momento en el futuro un tratado de paz, aunque el acuerdo del 10 de noviembre pasado ya de por sí es un 'acta de la capitulación de Armenia' y de facto sirve de tratado de paz.

Los combates en el Karabaj, territorio en disputa entre armenios y azerbaiyanos desde 1988, estallaron el 27 de septiembre pasado y se cobraron en 44 días la vida de más 7.000 militares de ambos bandos y de unos 150 civiles, según fuentes oficiales.

Armenia controlaba el territorio desde su victoria en la anterior guerra (1992-1994), tras lo que entró en vigor un frágil alto el fuego roto en numerosas ocasiones, aunque, con la excepción de la guerra de los cuatro días de 2016, nunca a gran escala.

En virtud del acuerdo patrocinado por Moscú que puso fin a la guerra el 10 de noviembre, Azerbaiyán controlará más de dos tercios de territorio del Karabaj, república que proclamó su independencia tras celebrar tres referendos (1991, 2006 y 2017), aunque ésta nunca fue reconocida por la comunidad internacional.

Alíev reiteró hoy que el estatus del Karabaj no está en la agenda ni lo estará. 'Hablar de este tema implica no ayudar a la paz, sino a la confrontación', zanjó. EFE

20210226 https://www.diariolibre.com

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