Amnistía denuncia que Turquía deporta a refugiados a la guerra en Siria
Estambul, 25 oct (EFE).- Amnistía Internacional (AI) denunció en un informe hecho público este viernes que el Gobierno turco ha deportado en los últimos meses a varios cientos de refugiados sirios a su país, inmerso en una guerra desde 2011.
En el informe, titulado 'Enviados a una zona de guerra', Amnistía documenta 20 casos de refugiados sirios que fueron deportados a Siria contra su voluntad entre mayo y septiembre pasados, tras ser obligados a firmar un documento de 'solicitud de regreso voluntario'.
AI recuerda que deportar a cualquier persona a Siria es ilegal, dado que en ese país inmerso en un conflicto bélico corren peligro de sufrir violaciones graves de derechos humanos.
La organización señala que los casos documentados son representativos de 'varios cientos' similares, ya que normalmente los refugiados fueron llevados a la frontera en autobuses con entre 35 y 60 pasajeros.
En la mayoría de los casos, los deportados fueron detenidos, internados en un centro y finalmente enviados a Siria por vivir y trabajar en una provincia turca distinta a la que les fue asignada en su carné de residencia temporal, pero también hay casos de personas que tenían toda su documentación en regla.
Las autoridades turcas niegan tajantemente las deportaciones y afirman que todos los sirios que han regresado a su país lo han hecho de forma voluntaria.
El Gobierno turco asevera que entre 315.000 y 365.000 refugiados acogidos en Turquía han vuelto a Siria.
Sin embargo, no precisa el marco temporal de esa cifra, que algunos expertos consideran netamente superior a la realidad y posiblemente basada en la suma de todas las salidas de sirios de Turquía desde el inicio de la guerra civil en el país vecino, incluidos los primeros años durante los que muchos refugiados iban y venían con frecuencia.
La cifra real de refugiados retornados para rehacer su vida en Siria se sitúa alrededor de los 55.000, explicó el politólogo Murat Erdogan a Efe en julio pasado.
Amnistía Internacional subraya que Turquía merece reconocimiento por su acogida de 3,6 millones de sirios, a los que otorga acceso gratuito al sistema de salud pública, al sistema de educación y a determinadas ayudas, pero añade que una deportación de refugiados es siempre contraria a la ley.
Por ello pide a Ankara que ponga fin a las deportaciones, aclare las condiciones de los regresos voluntarios y publique estadísticas detalladas al respecto.
La Unión Europea y otros países ricos, por su parte, deben aumentar 'de forma significativa' su acogida de refugiados sirios, señala AI, y hasta el momento han ofrecido reasentamiento a menos de 36.000 personas, es decir el 1% de la población refugiada que acoge Turquía. EFE

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