Aoun pide 'no politizar' explosión en norte de Líbano y urge a investigación
Beirut, 15 ago (EFE).- El presidente del Líbano, Michel Aoun, pidió este domingo que no se politice la explosión de un depósito de combustible que ha dejado esta madrugada al menos 28 muertos y más de 70 heridos en el norte del país y urgió a llevar a cabo una investigación para esclarecer lo ocurrido.
'El presidente Aoun pidió no politizar la tragedia ocurrida en (la ciudad de) Al Talil y utilizar la sangre de los mártires y las quemaduras de los heridos', según un comunicado de presidencia, que añadió que los servicios de seguridad alertaron previamente de 'actividades de grupos extremistas para crear el caos' en la región septentrional del Líbano.
Pidió a los responsables de seguridad que 'se reúnan para coordinarse y sacar conclusiones' sobre lo ocurrido en la región de Akkar.
Por su parte, el primer ministro interino libanés, Hasan Diab, indicó en un comunicado que la explosión de esta madrugada en Akkar 'es como la explosión del puerto de Beirut', una tragedia que hace un año causó la muerte de más de 200 personas y dejó la mitad de la capital destruida.
'Se debe realizar una investigación transparente y rápida para identificar a los dueños de este depósito, quiénes lo almacenaron, los que se beneficiaron de él y los que les ayudaron', afirmó.
'Esta explosión es el resultado de la corrupción, que se ha convertido en la norma en el país', consideró Diab.
Según un comunicado del Ejército libanés la explosión se produjo alrededor de las 2.00 de mañana hora local (23.00 GMT del sábado) cuando 'un depósito explotó dentro de un terreno dedicado al almacenamiento de gravilla en la ciudad de Al Talil, en Akkar, (...), lo que dejó varios muertos entre los civiles y soldados'.
Ese depósito había sido confiscado por el Ejército 'para distribuir su contenido entre los ciudadanos', añadió el documento.
Hasta el momento se desconoce qué generó la gran explosión, cuyas causas se están investigando.
Este incidente tiene lugar horas después de que el Ministerio de Interior libanés anunciara que iba a enviar patrullas a inspeccionar los almacenes de combustible en las estaciones de servicio para asegurarse de que no se estaba acaparando ante la grave crisis de escasez de carburantes que sufre el país.
El sábado, el Ejército libanés dijo que había incautado miles de litros de gasolina y diésel que los distribuidores estaban almacenando en tanques en todo el país.
Estas redadas se producen después de que el gobernador del Banco Central, Riad Salame, afirmara hace unos días que no podía seguir respaldando la adquisición de carburantes y levantaba el subsidio del combustible en el país.
Esto ha agravado la fuerte escasez de combustible que ya sufría el país, sumido en una grave crisis económica, y ha empeorado el suministro eléctrico a la población, que depende en buena parte de generadores privados, por la carencia también de energía eléctrica. EFE
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