Apertura del Parlamento español pone a prueba capacidad de pacto de partidos
La falta de una mayoría clara en el Congreso de los Diputados está influyendo también en la composición de la Mesa de la Cámara Baja, y un día antes de la apertura de la legislatura los distintos grupos negocian quién será su presidente.

MADRID. La nueva legislatura española, con el Congreso más plural de los últimos 35 años, comienza mañana, mientras los partidos siguen la búsqueda de fórmulas para dar estabilidad al futuro Gobierno, ya que ninguno tiene mayoría suficiente.
El gubernamental Partido Popular (PP, centroderecha) ganó las elecciones generales del pasado 20 de diciembre con 123 escaños de los 350 del Congreso, pero son insuficientes para investir como presidente del Gobierno a Mariano Rajoy, que se presenta a la reelección.
Estos comicios dieron lugar a un Congreso con cuatro grupos políticos principales: PP (123 escaños), socialistas (PSOE,90), Podemos (izquierda, 69) y Ciudadanos (centro liberal, 40), algo insólito en la política española.
La falta de una mayoría clara en el Congreso de los Diputados está influyendo también en la composición de la Mesa de la Cámara Baja, y un día antes de la apertura de la legislatura los distintos grupos negocian quién será su presidente.
Hasta ahora, el nombre más probable es el Patxi López, diputado vasco y miembro de la dirección del PSOE, según reconocieron hoy a Efe fuentes de la negociación, que aseguran que está muy avanzado el apoyo de Ciudadanos, al que se podría sumar incluso el PP.
No obstante, fuentes populares advirtieron de que el acuerdo aún no está cerrado, aunque reconocen que se han producido avances en las últimas horas.
Además,el líder socialista, Pedro Sánchez, expresó hoy su confianza en que Podemos pueda incorporarse a ese acuerdo.
Sin embargo, los posibles pactos para elegir al presidente del Congreso, tercera autoridad política del Estado, tras el rey y el presidente del Gobierno, no son trasladables a los que pueda haber para la formación del futuro Ejecutivo.
Después de la constitución del Parlamento, el siguiente paso en el calendario político serán las consultas que el rey Felipe VI tendrá con los distintos líderes políticos antes de encargar a uno de ellos la formación del Gobierno.
En las conversaciones para los pactos entre partidos para conformar un ejecutivo planea la situación política de Cataluña, cuyo nuevo presidente regional, Carles Puigdemont, tomará hoy posesión del cargo.
El objetivo de este dirigente nacionalista es iniciar “el proceso para constituir un estado independiente en Cataluña”, según afirmó en su investidura el pasado domingo.
Desde que tuvieron lugar los comicios generales, Rajoy ha insistido en proponer un gobierno de “amplio apoyo” que genere confianza y estabilidad para la economía, dentro y fuera de España.
Esto solo se podría garantizar con acuerdos políticos con el PSOE e incluso también con Ciudadanos.
Sin embargo, el líder socialista, Pedro Sánchez, insistió hoy en rechazar un acuerdo con el PP, a la vez que anunció en su primera reunión con los diputados y senadores socialistas quince iniciativas para derogar algunas de las medidas más destacadas aprobadas por el gobierno de centroderecha, como la reforma laboral y la ley de educación.
Sánchez ha repetido en numerosas ocasiones que si Rajoy fracasa en su intento de ser investido presidente, él lo intentaría, como candidato de la segunda fuerza política.
Sin embargo, para ello debería contar con el apoyo del tercer y cuarto partido (Ciudadanos y Podemos), algo difícil ya que estas dos últimas formaciones, nuevas en el escenario político nacional, tienen concepciones distintas de aspectos tan determinantes como la estructura territorial de España o la política económica.
EFE
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