Argentina podría incrementar cese de pagos parcial en medio de negociación

Buenos Aires, 29 jun (EFE).- Argentina podría ahondar su cese de pagos parcial si este martes no cancela vencimientos de intereses de algunos títulos de deuda de ley extranjeras cuya reestructuración negocia con acreedores privados y no regulariza en treinta días ese pago.

Este martes vencen unos 480 millones de dólares de dólares de intereses de los bonos Discount 2033 emitidos en dólares bajo ley de Nueva York (DICY) y de los Discount 2033 en euros emitidos bajo ley de Inglaterra (DICE), dos títulos emanados del canje de 2005 e incluidos en la oferta de reestructuración de deuda por 66.238 millones de dólares lanzada por Argentina en abril pasado.

Este domingo vencían además intereses por 98 millones de dólares de los Bono Argentina 2117 (AC17), también incluidos en la oferta de reestructuración, y el Gobierno de Alberto Fernández aún no ha dicho si se acogerá al período de gracia de treinta días que tiene para regularizar el pago antes de que se considere formalmente que ha entrado en una nueva mora.

El mercado da por descontando que Argentina no pagará ni hoy ni este martes y se acogerá al período de gracia en el caso de los tres bonos, tal como ya ocurrió con otros vencimiento por 500 millones de dólares en abril, compromisos que finalmente no regularizó y por lo que Argentina cayó en un cese parcial de pagos en mayo.

NEGOCIACIONES EN MARCHA

El nuevo incumplimiento no incidiría, sin embargo, en las negociaciones en curso con los acreedores privados.

Mientras que Argentina tendría hasta el 30 de julio para regularizar los pagos de intereses, el plazo vigente de adhesión a su oferta de canje caduca el 24 de julio, aunque se espera que antes de esa fecha el país suramericano presente una enmienda mejorada de su oferta para alcanzar el nivel de aceptación necesario para proceder a un canje.

De hecho, los actuales valores de los bonos argentinos no sólo descuentan un eventual incumplimiento de los vencimientos sino que, incluso, avanzaron este lunes un 1,5 % promedio en sus cotizaciones en dólares alentados por expectativas positivas en torno al proceso de negociación.

'Varias fuentes indican que existe un cierto acercamiento entre el Gobierno y los bonistas, lo que aumentaría las probabilidades de un acuerdo', observó hoy en un informe la correduría Portfolio Personal Inversiones (PPI).

Tras poco más de dos meses de arduas negociaciones, el Gobierno argentino y los grandes grupos de acreedores, liderados por poderosos fondos de inversión, han acortado sus diferencias respecto al valor presente neto de la oferta lanzada en abril por el país suramericano y las pretensiones de cobro expresadas por los inversores en sus contrapropuestas.

Mientras que la oferta inicial argentina estaba valorada en 40 dólares por cada 100 dólares de deuda a reestructurar y los acreedores exigían unos 60 dólares, ahora la brecha se ha reducido a unos 8 dólares como máximo.

Las mayores diferencias que ahora están sobre la mesa de negociación se centran en los aspectos legales de la oferta, particularmente las cláusulas que protegerían a los acreedores en caso de un eventual nuevo cese de pagos de Argentina, como el que ocurrió a finales de 2001.

'Todo indica que los bonistas estarían dispuestos a sacrificar algunos dólares en sus flujos a cambio de más duras cláusulas antidefault', apuntó PPI.

A LA ESPERA DE UNA NUEVA OFERTA

En tanto, crece la expectativa ante la posibilidad de que Argentina presente en breve una enmienda a su oferta inicial, ésta vez, con el visto bueno de parte de los acreedores.

En este sentido, el economista Gustavo Ber, titular del Estudio Ber, sostuvo hoy que si bien 'crecen las especulaciones sobre la próxima presentación de una oferta por parte de las autoridades, la cual contaría con respaldo al menos de algunos acreedores', 'se esperan señales sobre los principales grupos de bonistas'.

Los acreedores con mayores exigencias en la negociación, principalmente el denominado Grupo Ad Hoc, son también los que tienen un mayor porcentaje de la deuda en juego en esta negociación y su eventual rechazo a una nueva oferta argentina podría bloquear todo el proceso.

Sin su participación, apuntó Ber, no resultaría posible alcanzar los niveles mínimos de adhesión establecidas en las cláusulas de acción colectiva para 'cerrar una reestructuración exitosa, toda vez que se trataría de un canje parcial que no despejaría la existencia 'holdouts' y, así, de litigios'. EFE

20200629 https://www.diariolibre.com

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