Armada australiana inicia pruebas del tercer destructor diseñado por Navantia
Sídney (Australia), 16 sep (EFE).- Australia ha comenzado la primera fase de las pruebas marítimas del último de los tres destructores encargados a un consorcio del que forma parte la naviera española Navantia y cuya construcción está basada en un diseño de ésta, informó este lunes la Armada del país oceánico.
A la primera fase, en la que se somete a examen el casco y los sistemas de navegación y propulsión del buque "Sydney", seguirán las pruebas en alta mar, previstas para octubre, que analizarán la capacidad de combate y de comunicaciones del navío.
La ministra australiana de Defensa, Linda Reynolds, destacó en un comunicado las horas de trabajo dedicadas por el consorcio AWD al proyecto para "entregar uno de los buques de guerra con mayor capacidad que ha operado la Armada Real Australiana".
La Armada australiana ya estrenó en 2018 y 2017 los destructores "Brisbane" y "Hobart", respectivamente, y tiene previsto que el "Sydney" entre en funcionamiento en 2020.
Los destructores, que han sido construidos parcialmente en los astilleros australianos de la ciudad de Adelaida, se basan en los diseños de la fragata F100 de Navantia y cuentan con el sistema de combate Aegis adaptado a las necesidades australianas.
Los barcos, de 147 metros de eslora, forman parte de un proyecto en el que participan el Ministerio de Defensa australiano, la estatal ASC (Corporación Australiana de Submarinos) y Raytheon Australia.
La gestión de este proyecto fue encargada a Navantia en 2015 a raíz de problemas en el cronograma y el presupuesto, lo que permitió concluir la construcción de los barcos en el país oceánico, que aspira a dar un impulso a sus astilleros.
Navantia diseña y construye dos buques logísticos basados en el "BAC Cantabria", así como su mantenimiento por un período inicial de cinco años, conforme al acuerdo con el Gobierno Australiano suscrito en mayo de 2016, habiéndose iniciado la construcción de la primera unidad el 19 de junio de 2017.
La construcción de los tres destructores asciende a más de 9.000 millones de dólares australianos (6.184 millones USD o 5.585 millones de euros). EFE
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